La alcaldesa socialista de Alcorcón blinda la ciudad para evitar las protestas contra el Gobierno

Vídeo: Quique Falcón

La alcaldesa de Alcorcón, la socialista Natalia de Andrés, ha blindado la Plaza de los Príncipes de la localidad para evitar una nueva confrontación entre los participantes en la cacerolada contra Sánchez que este lunes tuvo como respuesta la aparición de jóvenes de ultraizquierda que intentaron reventar la protesta.

Un amplio despligue policial ha blindado el lugar en donde se produjeron conatos de agresión e insultos entre los partidarios de la protesta contra el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y los radicales. De Andrés ha hecho un llamamiento «a la calma y la convivencia en la ciudad» tras la tensión que vivida en el municipio.

Fuentes policiales explicaban que habían recibido una orden del Ministerio de Interior para aplicar el protocolo de cierre de la plaza, impidiendo así que se desarrollaran las manifestaciones contra el Gobierno.

«Las que se produjeron ayer, ilegales ambas, no deben volver a celebrarse, ya que se está poniendo en riesgo la salud de todos los vecinos con estas iniciativas», ha subrayado para solicitar a todos los vecinos «responsabilidad, tranquilidad y el cumplimiento estricto de las instrucciones marcadas por las autoridades sanitarias».

La primera edil se refiere así a los hechos tuvieron lugar sobre las 21 horas en la Plaza de los Príncipes, en el barrio de Parque Lisboa de la localidad, al congregarse estos dos grupos en una misma zona.

Fue entonces cuando los agentes decidieron desplegar un cordón policial de cara a prevenir la posibilidad de confrontaciones. En imágenes difundidas en redes sociales, se aprecia cómo se producen gritos y cruces de reproches entre los dos colectivos opuestos bajo la supervisión de varios efectivos.

Así, uno de los grupos portaba enseñas de España y golpeaba sus cacerolas bajo lemas como «libertad» y «Gobierno dimisión», mientras que el otro llevaba banderas republicanas que agitaban al grito de «Alcorcón antifascista».

Por eso, De Andrés ha querido recordar que las medidas que impone estado de alarma son para todos. «Es completamente injusto que se produzcan estos hechos cuando la mayoría de los ciudadanos respetan a diario el confinamiento y los turnos de salida estipulados», ha destacado.

La regidora insiste en el este tipo de acciones pone en «grave peligro» la salud de la ciudadanía de la zona, y, advierte, que «es nuestra obligación actuar para defender la salud de la población».

En la misma línea, ha defendido a los alcorconeros sosteniendo que son «tolerantes y respetuosos». En su mayoría, prosigue, son los que apuestan por la sanidad pública, «los que protegemos a nuestros mayores y exigimos un trato digno en sus residencias», o también los que salen a las 8 de la tarde a las ventanas para aplaudir a los profesionales sanitarios «y a los trabajadores que hacen posible que cumplamos las normas para evitar la propagación del virus».

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