El Gobierno anuncia otra paga y prepara mejoras en el ingreso mínimo mientras presume de empleo y PIB
Pese a los datos de empleo y de crecimiento económico, la pobreza infantil se mantiene por encima del 25% según Bruselas

Caos en el Gobierno, en medio de las derrotas electorales sufridas recientemente en Extremadura y Aragón. Mientras la Seguridad Social prepara mejoras en el ingreso mínimo, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, de la coalición Sumar -un diputado en Aragón el pasado domingo-, ha anunciado este martes que el Ejecutivo va a aprobar una prestación universal de unos 200 euros por hijo menor de 18 años a cargo, pero sin explicar cuál es el coste total estimado de esta prestación, ni de dónde va a salir el dinero. En definitiva, una memoria económica de la propuesta.
Además, se da la circunstancia de que el Ministerio de Seguridad Social de Elma Saiz (PSOE), está preparando cambios en el ingreso mínimo para que más personas lo puedan cobrar mientras trabajan. El ingreso mínimo incluye ya una ayuda a la infancia precisamente con el objetivo de reducir la pobreza infantil: es el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), que ya cobran más de medio millón de hogares en España -junto al ingreso mínimo o en solitario-.
Según los datos publicados por el Ministerio de Seguridad Social, en enero un total de 285.000 hogares cobraron el CAPI, con una media de 119 euros al mes. Otros 267.000 hogares cobraron el ingreso mínimo y el CAPI.
Ahora, el Gobierno anuncia otra prestación, en este caso universal, para todas las familias que tengan un hijo menor a su cargo. Esa prestación podría ascender a 200 euros al mes, bastante más de lo que concede ahora con el CAPI.
Esta duplicidad de ayudas, prestación universal y mejoras en el ingreso mínimo con CAPI, se producen en medio de las derrotas electorales de PSOE y Sumar y mientras el Gobierno presume de las cifras de empleo y del crecimiento económico.

Son constantes las referencias del Ejecutivo al récord de creación de empleo, de número de afiliados a la Seguridad Social y a que la economía española es la que más crece de Europa.
Los números publicados así lo reflejan. Sin embargo, las cifras de pobreza energética y de pobreza infantil no se reducen pese a estos datos de empleo y crecimiento económico.
Según la encuesta de condiciones de vida que ha publicado recientemente el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social se situó en el 33% para los menores de 16 años.
Esa cifra era del 33,8% en 2024 y del 26,1% en 2018, cuando Sánchez llegó al poder. Por lo que la situación ha empeorado claramente en España, pese a las constantes referencias del Gobierno a que la economía crece más que la de sus socios europeos.
Cuando Mariano Rajoy llegó al poder en 2012, esta tasa de riesgo de pobreza era del 31%, por lo que bajó durante su mandato hasta el 26,1%.
Otra fuente es eurostat, el INE europeo. Según este organismo, la tasa de pobreza infantil en España en 2024 superaba el 34%, sólo por detrás de Bulgaria.
Los datos muestran que, hasta ahora, el ingreso mínimo no ha servido para reducir en porcentajes importantes la pobreza infantil en España. Un reciente informe de la AIReF ha determinado que el ingreso mínimo ha reducido la pobreza en España, pero de manera muy baja sobre lo que podría haberlo hecho si el ingreso mínimo fuera una prestación bien gestionada.