La FIFA examina a España: dos semanas clave que decidirán las sedes del Mundial 2030
La FIFA llegará el lunes a España para examinar los 10 estadios del Mundial 2030
El miércoles, en Madrid, se vivirá una jornada muy importante
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El Mundial 2030 entra en fase decisiva. España se someterá a partir del próximo lunes al primer gran examen de la FIFA. Una visita técnica que recorrerá todas las ciudades candidatas a albergar partidos en apenas dos semanas y que servirá para comprobar si las sedes prometidas cumplen realmente con lo que se firmó sobre el papel. Porque una cosa es la candidatura y otra muy distinta la realidad. Y ahí pueden aparecer los problemas.
La delegación de la FIFA iniciará su recorrido en Barcelona y Zaragoza antes de aterrizar en Madrid el próximo miércoles, donde tendrá lugar una de las jornadas más importantes de todo el calendario. Allí se reunirán con el Gobierno, AENA, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, además de inspeccionar los estadios propuestos, Santiago Bernabéu y Metropolitano. El mensaje es claro: quieren saber qué ha cambiado desde que se presentó la candidatura y qué garantías reales existen para cumplir los plazos.
Dos semanas de inspecciones
El calendario está comprimido al máximo. El día 9 la visita comenzará en Barcelona, donde se revisará el estado del Camp Nou, en obras en estos momentos, y el RCD Stadium. Al día siguiente será el turno de Zaragoza. Y el día 11, Madrid.
Después llegará el turno de Portugal. Lisboa y Oporto también serán evaluadas antes de regresar a España para completar la gira. La segunda semana arrancará en Las Palmas, una de las sedes que necesita una remodelación importante en su estadio. Después vendrán A Coruña, Bilbao y San Sebastián, que cerrará la visita el día 20. Tras finalizar con las peninúsula ibérica, la FIFA dará el salto a África para conocer el estado de las sedes de Marruecos.
Será un recorrido intenso. Reuniones con administraciones, visitas a estadios y revisión de todos los requisitos que exige la FIFA. Porque el organismo internacional quiere comprobarlo todo.
Mucho más que los estadio
La FIFA no sólo mira el estadio de las ciudad. El Mundial es una maquinaria gigantesca y cada sede debe cumplir decenas de requisitos. Seguridad, accesos, transporte, zonas VIP, espacios para medios de comunicación y logística para miles de personas. Todo cuenta.
Pero hay un punto clave: los campos de entrenamiento. Cada ciudad debe tener al menos cuatro instalaciones disponibles para los equipos durante el torneo. Si una selección llega a una sede y quiere entrenar al día siguiente, debe tener el campo preparado. Y si hay algún problema, debe existir una alternativa inmediata.
A esto se suman los llamados training camps, donde las selecciones se alojarán durante el campeonato. Cada uno debe estar vinculado a hoteles de alto nivel y bien conectado con aeropuertos y transporte.
Sedes en el aire
Aunque oficialmente se habla de once sedes españolas, nada está cerrado. Y en el fútbol, menos aún cuando la decisión final la toma la FIFA. Si alguna ciudad no cumple con los requisitos, podría caerse del proyecto. Y en ese escenario aparecen nombres que siguen esperando su oportunidad, como Valencia o Vigo.
Valencia, por ejemplo, cuenta con un estadio proyectado para más de 70.000 espectadores y una infraestructura de transporte potente. Pero todo depende de que el estadio esté terminado dentro del calendario que exige la FIFA. Vigo, por su parte, necesitaría una inversión muy importante para ampliar Balaídos y cumplir los estándares internacionales. Nada sencillo.
Octubre y diciembre, las fechas clave
La visita actual es sólo el primer paso. La FIFA tiene previsto regresar en otoño para realizar una segunda inspección mucho más técnica. Ahí se evaluarán los avances reales de cada sede y se empezarán a perfilar decisiones.
El objetivo es tomar una decisión definitiva en diciembre, cuando debería quedar cerrada la lista final de estadios que albergarán el Mundial 2030. Hasta entonces, todas las ciudades juegan su propio partido. Y algunas todavía no saben si llegarán al pitido final.