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Poner una toalla húmeda al pie de la puerta si hay humo fuera: para qué sirve y por qué lo recomiendan siempre los bomberos

toalla, incendio
La intoxicación por humo es la principal causa de muertes en incendios. Imagen generada con IA.

Colocar una toalla al pie de la puerta cuando hay humo fuera de casa es un gesto sencillo que puede salvar la vida, y forma parte de las pautas que dan los bomberos ante un incendio en el edificio. La idea es frenar la entrada del humo, que es lo que más víctimas causa en estos siniestros.

Según la información del sitio oficial de la Comunidad de Madrid, la intoxicación por humo o por gases tóxicos es la principal causa de muerte en los incendios en España: se confirma en dos de cada tres fallecidos. El mensaje de los bomberos, subraya, es claro para evitar dudas.

Por qué el humo es el verdadero peligro en un incendio

El humo irrita, limita la visión, puede abrasar las vías respiratorias y provocar asfixia e intoxicaciones. Además, puede ser inflamable, de modo que también ayuda a propagar el fuego. Bastan cinco bocanadas para causar la muerte, una cifra que da la medida del riesgo.

De ahí que la primera consigna sea cerrar la puerta de la estancia donde empieza el incendio. Así se evita que el humo y las llamas pasen a otras habitaciones no afectadas y, sobre todo, al hueco de la escalera, que debe permanecer limpio para facilitar la evacuación y los trabajos de extinción y rescate.

Para reducir la entrada de humo, la Comunidad de Madrid indica tapar todas las rendijas y huecos con ropa o toallas. Entre ellas, la que queda al pie de la puerta es la más evidente, aunque la consigna alcanza a cualquier hueco por el que pueda colarse el humo.

Salir o quedarse: depende de la escalera

Si el incendio se declara en una planta superior y la escalera no tiene humo, se puede abandonar la vivienda. Hay que dejar la puerta cerrada, coger las llaves y bajar por las escaleras, nunca en ascensor, hasta un lugar seguro del exterior, donde se espera la llegada de los bomberos.

Si, por el contrario, hay humo en la escalera, no se debe salir. La pauta es permanecer confinado en casa, y es en ese caso cuando cobran sentido las toallas junto a la puerta. Intentar huir por una escalera con humo, por miedo a quedarse encerrado, provoca cada año múltiples intoxicaciones y numerosas muertes.

El impulso de salir corriendo es comprensible: nadie quiere sentirse atrapado en su propia casa. Pero, según la fuente, esa decisión, tomada por miedo a quedarse confinado, está detrás de buena parte de las intoxicaciones y las muertes que se repiten todos los años. La recomendación de los bomberos es la contraria: quedarse dentro, con la puerta cerrada y las rendijas tapadas, y esperar ayuda.

Cómo organizar el confinamiento

El refugio ideal es una habitación alejada del fuego y con ventana al exterior, para que quienes acudan al rescate puedan ver a las personas que están dentro. Allí se tapan rendijas y huecos con ropa o toallas, y se avisa de la situación al teléfono 112.

Después hay que acercarse a la ventana para hacerse visible y esperar el rescate. Si solo se dispone de una habitación interior, sin salida al exterior, lo recomendable es mantenerse agachado hasta que lleguen los bomberos.

Avisar al 112 y mostrarse en la ventana van de la mano: la llamada informa a los servicios de emergencia de que hay personas en la vivienda, y verlas desde la calle permite a los bomberos localizarlas y rescatarlas.

En resumen, las instrucciones se reducen a tres ideas: cerrar la puerta, no salir si la escalera tiene humo y avisar al 112 haciéndose ver desde la ventana.

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