Estupor entre los astrónomos: la NASA confirma que una única tormenta de arena secó Marte por completo
Los canales y minerales hallados recientemente en la superficie de Marte sugieren que, tiempo atrás, el planeta rojo albergó un entorno dinámico y húmedo. Sin embargo, cómo se esfumó ese agua sigue siendo un misterio para la comunidad científica. Según un estudio internacional publicado en Communications Earth & Environment de la revista Nature, una anomalía climática podría ser la respuesta.
Basados en datos de misiones donde participa la NASA, los expertos explican que esto ocurrió a causa de posibles fenómenos meteorológicos que poseen una fuerza destructiva inimaginable. El equipo, liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y la Universidad de Tohoku, en Japón, observó este proceso durante el verano del hemisferio norte marciano.
La tormenta de arena que cambió Marte
El hallazgo astronómico confirma que una tormenta de arena intensa y localizada fue capaz de empujar el vapor de agua hacia las capas más altas de la atmósfera. Marte, en su año 37 (correspondiente al periodo 2022-2023 terrestre), experimentó este fenómeno inusual que elevó el agua a altitudes donde la radiación solar la descompone con facilidad. Los astrónomos detectaron que, en esas cotas medias, la cantidad de vapor superó en diez veces lo habitual.
Una vez que el agua alcanza estas zonas de altura, los átomos de hidrógeno se separan y escapan hacia el espacio exterior. La NASA y el resto de agencias implicadas ven en este evento la prueba de que el planeta secó sus reservas mediante episodios cortos pero de una intensidad extrema hace eones.
Las tormentas localizadas y el clima marciano
Los científicos solían poner el foco en el hemisferio sur, que es mucho más dinámico y cálido. Sin embargo, una tormenta fuera de temporada en el hemisferio norte contradijo lo que pensaban. Al poco de iniciarse el torbellino de polvo, los niveles de hidrógeno en la exobase (frontera con el vacío) se multiplicaron por 2,5 veces respecto a años anteriores.
De esta forma, notaron que el vapor de agua en la atmósfera media fue 10 veces superior a lo normal y que el hidrógeno en la exobase aumentó un 250% en comparación con ciclos previos.
Adrián Brines, coautor del trabajo en el IAA-CSIC, explica que estos hallazgos revelan el impacto real de estas tormentas en la evolución del clima. Los datos demuestran que el hidrógeno, subproducto de la ruptura del agua, huye del planeta de forma masiva tras estos picos de actividad. Esta vía de escape adicional explica mejor por qué el planeta rojo perdió su capacidad de albergar vida líquida de forma permanente.
Las palabras de los investigadores sobre este descubrimiento
Según una publicación de Phys, esta investigación podría «redefinir» la cronología del desierto marciano.
Shohei Aoki, investigador de la Escuela de Posgrado de Ciencias Fronterizas de la Universidad de Tokio y de la Escuela de Posgrado de Ciencias de la Universidad de Tohoku, sostiene que «estos resultados añaden una nueva pieza vital al rompecabezas incompleto de cómo Marte ha estado perdiendo agua durante miles de millones de años y muestran que episodios cortos pero intensos pueden desempeñar un papel relevante en la evolución climática del planeta rojo».
«Los hallazgos revelan el impacto de este tipo de tormenta en la evolución climática del planeta y abren un nuevo camino para comprender cómo Marte perdió gran parte de su agua con el tiempo», apunta Brines.
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