Espacio

Andrómeda viaja hacia la Vía Láctea a 100 kms/s, pero otras galaxias se alejan y los astrónomos saben por qué

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Simulación artística del acercamiento de la galaxia Andrómeda hacia la Vía Láctea. Foto: elaboración propia
  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La expansión del Universo empuja a la mayoría de las galaxias a alejarse entre sí, una tendencia observada desde hace casi un siglo. Sin embargo, existe una excepción destacada: la galaxia de Andrómeda se aproxima a la Vía Láctea a una velocidad cercana a los 100 kilómetros por segundo.

Un avance científico publicado en la revista Nature ha permitido a los astrónomos explicar con mayor detalle por qué Andrómeda desafía la dinámica general del cosmos y qué implicaciones tiene para el futuro de nuestra galaxia.

Andrómeda avanza hacia la Vía Láctea mientras otras galaxias se alejan

La galaxia de Andrómeda, también conocida como M31, es el sistema galáctico grande más cercano a la Vía Láctea. A diferencia de la mayoría de las galaxias observables, no se está alejando, sino que se dirige directamente hacia nosotros. Las mediciones espectroscópicas revelan que su luz presenta un desplazamiento hacia el azul, señal inequívoca de aproximación.

Este comportamiento contrasta con el de miles de millones de galaxias lejanas, cuya luz muestra un corrimiento al rojo debido a la expansión del espacio.

La explicación no es una anomalía, sino una cuestión de escala: Andrómeda y la Vía Láctea se mueven dentro de un mismo entorno gravitatorio, lo que altera la dinámica habitual de la expansión universal.

Por qué Andrómeda no sigue la expansión del Universo como otras galaxias

El motivo principal de esta excepción está en la gravedad. Andrómeda y la Vía Láctea forman parte del llamado Grupo Local, una estructura compuesta por más de medio centenar de galaxias. En este contexto, la atracción gravitatoria entre los miembros más masivos supera el efecto de la expansión del espacio.

Ambas galaxias están rodeadas por extensos halos de materia oscura que incrementan su masa total y refuerzan su atracción mutua.

Los astrónomos han determinado que esta interacción gravitatoria es suficiente para invertir el movimiento esperado y provocar que Andrómeda viaje hacia la Vía Láctea a unos 100 km/s.

El Grupo Local, la materia oscura y el movimiento de las galaxias cercanas

Dentro del Grupo Local, la influencia de Andrómeda y la Vía Láctea condiciona también a otras galaxias más pequeñas. Sistemas como la galaxia del Triángulo (M33) orbitan bajo este mismo campo gravitatorio, siguiendo trayectorias complejas que no responden únicamente a la expansión cósmica.

Los investigadores señalan que la materia oscura desempeña un papel esencial en esta dinámica. Aunque no es visible, constituye la mayor parte de la masa del Grupo Local y actúa como el elemento que mantiene cohesionadas a sus galaxias.

Sin este componente invisible, Andrómeda probablemente se estaría alejando como la mayoría de los sistemas galácticos del Universo.

Qué pasará cuando Andrómeda choque con la Vía Láctea, según los astrónomos

Las simulaciones actuales indican que la colisión entre Andrómeda y la Vía Láctea ocurrirá dentro de unos 4.000 o 5.000 millones de años. No será un impacto instantáneo, sino un proceso prolongado que culminará en la fusión de ambas galaxias en una sola estructura mayor, probablemente de tipo elíptico.

Los expertos explican que las distancias entre estrellas hacen improbable que los sistemas planetarios colisionen directamente.

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