La verdadera razón de la ‘quedada’ de niños que acabó a cuchilladas en un parque de Palma
La Policía Nacional a más de una docena de participantes en la calle Aragón y se incautaron de un cuchillo
Los chicos son alumnos de un instituto de la capital balear y tienen entre 13 y 14 años

Agentes de la Policía Nacional han identificado a al menos una docena de menores, todos ellos estudiantes de un instituto de Palma y con edades comprendidas entre los 13 y 14 años, por su presunta participación en una quedada que terminó con cuchillos en un parque de la capital balear.
Según fuentes policiales, la alerta llegó a través de una madre que llamó al 091 para informar de que se estaba produciendo una pelea en el parque de Son Canals, y que uno de los menores portaba un cuchillo de grandes dimensiones. Al llegar al lugar, los escolares ya habían abandonado la zona, pero la Policía Nacional logró localizarlos pocos minutos después en la calle Aragón. Uno de los chicos intentó huir, pero al ser detenido se le encontró un cuchillo escondido dentro de su mochila.
Por el momento, no se han registrado denuncias de ninguna de las partes implicadas y, afortunadamente, nadie resultó herido durante el enfrentamiento. Los agentes mantienen un fuerte dispositivo de seguridad mientras continúan investigando los hechos, que según fuentes, tuvieron su origen en una quedada deliberada para ajustar cuentas.
Esta noticia, junto con el vídeo exclusivo de los hechos, fue ofrecida en primicia por OKBALEARES y numerosos medios nacionales e internacionales se hicieron eco de la información.
A falta de confirmación oficial, las primeras sospechas apuntan a que el enfrentamiento podría estar relacionado con dinámicas propias de bandas juveniles, un fenómeno que en los últimos años ha generado preocupación en distintos puntos del país.
El suceso ha causado una profunda inquietud entre los vecinos de Ses Estacions y Son Costa, quienes reclaman mayor presencia policial y medidas preventivas en los entornos escolares. Los residentes han expresado su preocupación por la creciente conflictividad entre grupos de adolescentes y piden coordinación entre centros educativos, familias y fuerzas de seguridad para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
Desde el ámbito educativo, se insiste en la importancia de reforzar los programas de mediación y convivencia escolar, así como de detectar posibles conflictos antes de que trasciendan fuera de las aulas. La investigación continúa abierta mientras la comunidad trata de asimilar un episodio que, por su violencia y por la corta edad de los implicados, ha dejado una profunda huella en el barrio.