Uno de los pueblos con menos habitantes de Mallorca se niega a tener más vecinos y turistas
Su planeamiento urbano para los próximos 15 años no prevé más viviendas ni usos turísticos
Sólo permitirá construir equipamientos públicos como aparcamientos o nuevas zonas verdes

Uno de los pueblos con menos habitantes de Mallorca se niega a tener más vecinos que los hoy censados, en torno a 920.
Situado lejos de los poblados y atractivos núcleos costeros de la isla, en la comarca del Pla, ni el alcalde regionalista Joan Ribot (El PI) que gobierna esta tranquila localidad desde hace 20 años siempre con mayoría absoluta de apoyos, ni mucho menos sus vecinos y votantes, quieren más habitantes ni turistas en sus calles, ni más casas.
Ariany se quedará así al menos los próximos quince años.
Es por ello que el Consell de Mallorca ha entregado la documentación del nuevo planeamiento urbanístico que mantiene el suelo urbano de la normativa actual y no prevé crecimiento residencial ni turístico alguno.
Y eso que hace 45 años que no se tocaba esta normativa, y la que hay vigente ni siquiera es un plan general de ordenación, como lo conocemos hoy día.
El núcleo urbano de Ariany todavía dispone de zonas sin desarrollar que, según los técnicos, «son suficientes» para satisfacer el crecimiento estimado de la población dentro de los próximos tres lustros. Por este motivo, se ha decidido dejar como estaba el suelo urbano y se excluye la posibilidad de aumentar el crecimiento residencial y turístico.
Con respecto al suelo rústico, una parte de él se ha calificado como suelo rústico forestal municipal, para preservar los bosques de la zona.
También se ha calificado una nueva área como rústica de interés paisajístico municipal, que dificulta la posibilidad de edificar en este lugar. El suelo rústico presente en los alrededores de la iglesia sólo permite tener construcciones de una planta para preservar el paisaje del pueblo y la vista del templo.
Sólo aparcamientos y equipamientos
De hecho, sólo se incrementa el número de terrenos específicamente designados para hacer infraestructuras o servicios públicos.
En estos espacios está previsto que se hagan equipamientos municipales como: aparcamientos públicos, equipamientos escolares y deportivos, zonas verdes y una conexión para peatones.
Esta vía comunicará el núcleo urbano, el cementerio, el punto verde y la rotonda de Ses Torres.
Se crea un sistema general de espacios verdes situados detrás de su iglesia, con la intención de proteger el impacto visual de la construcción a los alrededores del templo.
También se reserva especialmente el espacio situado junto al CEIP Guillem Frontera Pascual para construir equipamientos escolares y deportivos. También cabe destacar que se han eliminado zonas de suelo urbano en varios tramos donde estaba prevista la construcción de unos viales que finalmente no se han ejecutado.
Pese a que no tendrá más vecinos ni a corto ni medio plazo, el Ayuntamiento ha adquirido el casal de Son Siurana cuya compra y rehabilitación se ha financiado con 857.000 euros procedentes del Plan de Obras y Servicios del Consell 2024-2025.
Es un edificio de unos 500 metros cuadrados divididos en dos plantas, que está situado en el carrer del Sol, número 12. Dentro de la partida destinada a este proyecto se incluye también la ejecución de una reforma del casal, en materia de accesibilidad y climatización.