invasión a ceuta

Primer caso de difteria entre los ceutíes mientras los médicos denuncian la pasividad de Mónica García

Piden realizar un rastreo de los contactos del paciente para determinar si otras personas han podido estar expuestas a la bacteria

Primer caso de difteria entre los ceutíes mientras los médicos denuncian la pasividad de Mónica García
Las heridas del hombre de Ceuta con difteria.
Diego Buenosvinos

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

Alerta en Ceuta al detectarse un tercer caso de difteria, según fuentes sanitarias consultadas por este medio. Se trata de un hombre residente en la ciudad que ha dado positivo en el análisis de un exudado de una herida, según la información facilitada. El paciente acude habitualmente al Centro de Salud de Otero para realizarse las curas. Según la misma fuente, se ha administrado tratamiento antibiótico a las estudiantes de Enfermería en prácticas y al conjunto del personal del centro, mientras se plantea la necesidad de rastrear los contactos del afectado para determinar el alcance del episodio.

Este nuevo positivo se sumaría a los dos detectados previamente entre personas migrantes y situaría el foco de atención en la posible extensión del episodio a la población local. La evolución del caso plantea interrogantes sobre la vigilancia epidemiológica, los protocolos de prevención y la respuesta de las autoridades sanitarias, en particular del Ministerio de Sanidad y del Ingesa que dirige la ministra de Sanidad, Mónica García.

De acuerdo con el mismo testimonio, se habría facilitado tratamiento antibiótico a las estudiantes de Enfermería que realizan prácticas en el centro y al conjunto de trabajadoras potencialmente expuestas. La fuente apunta, además, a la necesidad de realizar un rastreo de los contactos del paciente para determinar si otras personas han podido estar expuestas a la bacteria.

La información supone un nuevo escenario para la investigación epidemiológica: ya no se trataría únicamente de los dos pacientes detectados entre la población migrante, sino de un posible caso en un residente local. Sin embargo, por el momento no hay datos que permitan establecer una relación entre las infecciones ni determinar el origen de este posible tercer positivo.

En este sentido, hay que advertir que el antecedente más reciente que marcó la lucha contra esta enfermedad en España fue el caso de Olot (Girona), en 2015, cuando un niño de seis años enfermó de difteria y falleció tras no estar vacunado. Fue el primer caso registrado en el país desde 1987 y reabrió el debate sobre la importancia de la vacunación como principal herramienta de prevención frente a una infección potencialmente mortal.

Preguntas sobre la respuesta sanitaria

Los dos primeros casos se hicieron públicos el 15 de octubre. Uno corresponde a una mujer de 27 años que había pasado por el dispositivo provisional de La Hípica y residía en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). El segundo afecta a un menor acogido en un centro de protección, en cuyo caso se detectó la bacteria en una lesión cutánea. Las muestras fueron remitidas a Madrid para analizar las características de las cepas y determinar si producen la toxina responsable de las formas más graves de la enfermedad.

La posible aparición de un tercer caso obliga a aclarar qué actuaciones se han puesto en marcha, qué contactos están siendo estudiados y qué información se ha facilitado a los trabajadores sanitarios. También exige conocer si se han reforzado los protocolos de prevención en los centros asistenciales y qué medidas se están aplicando para evitar nuevos contagios.

La gestión de esta situación coloca bajo escrutinio al Ministerio de Sanidad y al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), responsable de la asistencia sanitaria pública en Ceuta. La Administración debe explicar con claridad qué medidas preventivas ha adoptado, cómo está coordinando la vigilancia epidemiológica y si los recursos disponibles son suficientes para responder a las necesidades de la ciudad.

La preocupación no parte únicamente de este posible episodio. En los últimos días, organizaciones sindicales han reclamado más información sobre los protocolos, protección para los profesionales y una respuesta preventiva ante la sucesión de enfermedades infecciosas detectadas en Ceuta. El sindicato Solidaridad, en particular, ha pedido al Ingesa que garantice la seguridad de los trabajadores y detalle las medidas aplicadas.

Prevención y transparencia, obligaciones de la Administración

La vacunación y el seguimiento de contactos son herramientas fundamentales para controlar enfermedades como la difteria. En agosto, el Ministerio de Sanidad anunció un mecanismo de suministro extraordinario de vacunas a Ceuta, con 10.000 dosis frente a la difteria y el tétanos dentro de un envío total de 45.000 dosis de distintas vacunas. La iniciativa se presentó como una medida preventiva vinculada a la presión asistencial derivada de las llegadas migratorias.

Ese antecedente hace necesario conocer cómo se ha desarrollado la estrategia de prevención, cuál ha sido su alcance y qué seguimiento se está realizando de las personas susceptibles de necesitar vacunación. La existencia de un dispositivo preventivo no elimina la obligación de evaluar su aplicación ni de informar sobre sus resultados cuando aparecen nuevos indicios de infección.

El Gobierno y el Ministerio de Sanidad deben ofrecer explicaciones basadas en datos: confirmar o descartar el supuesto tercer caso, precisar los resultados microbiológicos, informar de la investigación de contactos y aclarar las medidas de protección adoptadas en el centro de salud de Otero.

Difteria

La difteria es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae, que se transmite principalmente a través de las gotículas respiratorias y el contacto estrecho con personas infectadas. Puede afectar a las vías respiratorias y provocar dolor de garganta, fiebre y la formación de una membrana que dificulta la respiración; en los casos más graves, la toxina que produce la bacteria puede dañar el corazón y el sistema nervioso. También existen formas cutáneas, que se manifiestan mediante lesiones en la piel. La vacunación es la principal medida de prevención frente a esta enfermedad, que puede llegar a ser mortal si no se trata a tiempo.

Lo último en OkSalud

Últimas noticias