Alzheimer

Los expertos no se lo creen: la velocidad a la que hablas podría salvarte la vida

La intervención temprana, la estimulación cognitiva y hábitos saludables son claves

El envejecimiento cognitivo saludable puede presentar una leve disminución en la velocidad de procesamiento

El vocabulario y el conocimiento general suelen mantenerse estables

Los expertos no se lo creen: la velocidad a la que hablas podría salvarte la vida

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

El paso de los años tiene consecuencias: transformaciones inevitables en el cuerpo y en la mente. Así como cambian la piel, la fuerza o la velocidad al caminar, también pueden modificarse ciertos procesos cognitivos. Muchas personas mayores empiezan a notar que olvidan ciertas cosas, pausas más largas al hablar o la sensación de que una palabra está en la punta de la lengua. Y al parecer la velocidad a la que hablas tiene mucho que ver.

Aunque en muchos casos estos cambios forman parte del envejecimiento normal, en otros pueden ser señales tempranas de alteraciones más significativas. Comprender estas diferencias resulta fundamental para reducir la ansiedad y promover un envejecimiento saludable, activo y acompañado. Según un estudio de la Universidad de Toronto «La dificultad para encontrar palabras (DFL) es una queja cognitiva común en la vejez, que se manifiesta tanto en el habla natural como en pruebas de laboratorio controladas». En enfermedades neurodegenerativas como la Enfermedad de Alzheimer, estas dificultades pueden intensificarse y acompañarse de problemas de memoria y orientación. En fases avanzadas, puede aparecer Afasia, afectando la comprensión y la expresión. La intervención temprana, la estimulación cognitiva y hábitos saludables son claves para la prevención y el tratamiento.

La velocidad a la que hablas y el alzheimer

El envejecimiento cognitivo saludable puede presentar una leve disminución en la velocidad de procesamiento y en la recuperación de palabras. Esto no significa necesariamente que exista una enfermedad. El vocabulario y el conocimiento general suelen mantenerse estables e incluso ampliarse con la experiencia.

No obstante, el acceso a ciertas palabras puede volverse más lento, especialmente bajo presión o estrés. «Una de las primeras teorías universales de la información propone que la disminución de la velocidad de procesamiento es el factor común que contribuye a la mayoría de los cambios relacionados con la edad en la inteligencia fluida, lo que afecta el rendimiento en muchas tareas cognitivas», asegura el estudio de la Universidad de Toronto.

La dificultad ocasional para encontrar palabras no siempre es un signo de alarma, igual que la velocidad a la que hablas. La clave está en observar la frecuencia, la intensidad y el impacto en la vida cotidiana.

El Alzheimer y los problemas con las palabras

Según Alzheimer´s Association «la enfermedad es un tipo de demencia que causa problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Los síntomas generalmente se desarrollan lentamente y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que interfieren con las tareas cotidianas».

En fases iniciales, pueden aparecer dificultades para nombrar objetos comunes, seguir conversaciones complejas o encontrar términos específicos.

A medida que la enfermedad avanza, los problemas lingüísticos pueden intensificarse. La persona puede:

  • Sustituir palabras por otras incorrectas.
  • Usar términos genéricos como “eso” o “cosa”.
  • Repetir ideas.
  • Tener dificultades para comprender frases largas.

La velocidad a la que hablas y la Dificultad para Encontrar Palabras (DFL)

La afasia y el deterioro del lenguaje

En etapas más avanzadas de trastornos neurológicos puede aparecer la afasia, un trastorno del lenguaje que afecta la capacidad de comprender, expresar, leer o escribir.

La afasia no abarca pérdida de inteligencia, sino dificultades específicas en los procesos lingüísticos. Un estudio del Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación explica que «En la mayoría de las personas, se ven afectadas las áreas del hemisferio izquierdo del cerebro».

Existen distintos tipos de afasia, y su gravedad puede variar. En el contexto del alzheimer, el deterioro progresivo del cerebro puede afectar redes neuronales vinculadas al lenguaje, provocando alteraciones más marcadas que van más allá de la simple dificultad para encontrar palabras.

Algunos tratamientos para evitar perder las palabras

El tratamiento dependerá de la causa subyacente. Algunas estrategias para la velocidad a la que hablas, incluyen:

  • Estimulación cognitiva: programas diseñados para trabajar memoria, atención y lenguaje.
  • Rehabilitación neuropsicológica: entrenamiento estructurado para fortalecer funciones cognitivas.
  • Terapia del lenguaje: intervención con fonoaudiólogos o logopedas para mejorar la denominación y fluidez verbal.
  • Tratamiento farmacológico: en el caso del alzheimer, ciertos medicamentos pueden ayudar a ralentizar el deterioro cognitivo.
  • Apoyo psicológico: para manejar ansiedad o frustración asociadas a fallos  en la comunicación.
  • La detección temprana es fundamental para obtener mejores resultados.

Si bien no siempre es posible prevenir enfermedades neurodegenerativas, existen hábitos que pueden favorecer la salud cerebral:

  • Actividad física regular: mejora la circulación y la oxigenación cerebral.
  • Estimulación intelectual: leer, aprender idiomas, resolver crucigramas o jugar juegos de estrategia.
  • Alimentación equilibrada: rica en frutas, verduras, grasas saludables y antioxidantes.
  • Vida social activa: conversar y mantener vínculos estimula el lenguaje.
  • Sueño de calidad: el descanso adecuado favorece la consolidación de la memoria.
  • Control de factores de riesgo: hipertensión, diabetes y colesterol deben estar supervisados.

Consejos prácticos para afrontar la velocidad a la que hablas

  • Hablar con calma y sin presión.
  • Describir la palabra que no aparece en lugar de bloquearse.
  • Utilizar gestos como apoyo comunicativo.
  • Mantener rutinas de conversación diaria.
  • Consultar a un profesional ante cambios persistentes.
  • Evitar el aislamiento social.

 

Lo último en OkSalud

Últimas noticias