Marruecos cuela productos saharauis como propios

Marruecos productos saharauis

¡Ojalá el Ministerio de Asuntos Exteriores y los diplomáticos españoles trabajaran por su nación con la tenacidad del Gobierno marroquí, que es capaz de convertir las derrotas en victorias! Bruselas y Madrid acaban de permitir a Rabat sortear una sentencia del TJUE que limitaba su expolio del Sáhara Occidental y beneficiaba a los agricultores españoles.

El Diario Oficial de la Unión Europea publicó el miércoles 28 la modificación de las reglas de origen, que permite a Marruecos extender los privilegios arancelarios de que disfruta por el acuerdo de asociación con la UE a los productos agrícolas y pesqueros procedentes del Sáhara Occidental. Con efectos retroactivos para el cálculo de los aranceles y los contingentes desde el 3 de octubre de 2025, los alimentos que el régimen marroquí extrae del Sáhara podrán entrar sin restricciones en la UE, incluida España.

Las frutas y verduras cultivadas y cosechadas en el Sáhara (sobre todo tomates y melones) se etiquetarán bajo la denominación de El Aaiún-Saguía-el Hamra y de Dajla- Río de Oro, nombres designados por las autoridades marroquíes, sin mencionar el Sáhara, con lo que estarán engañando al comprador español.

El cambio legal supone para la Unión Europea no sólo la colaboración con la esquilmación de la antigua provincia española, sino también la anulación de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión de octubre de 2024, consecuencia de los recursos presentados por la Asociación Internacional de Juristas para el Sáhara Occidental.

El TJUE sentenció que los acuerdos de pesca y de asociación de la UE con Marruecos no podía aplicarse al Sáhara Occidental, que está pendiente de descolonización, ya que la población autóctona no había dado su consentimiento a ellos. Además, en una tercera sentencia, ordenó que los productos agrícolas exportados desde ese territorio a la UE se etiquetasen como procedentes del Sáhara y no de Marruecos.

El ministro de Agricultura español, Luis Planas, afirmó, el 21 de octubre de 2024, que la relación de España con Marruecos estaba «por encima» de las sentencias del TJUE. Planas es uno de los puentes del PSOE con el «Majzén». Rodríguez Zapatero le nombró embajador en Rabat en 2004, sin ser diplomático, y en ese puesto se mantuvo hasta 2010. Es uno de los ministros más veteranos de Sánchez, porque forma parte de su gobierno desde que éste ganó la moción de censura que le llevó a la presidencia, en junio de 2018.

Y dicho y hecho. El lobby pro-marroquí en España, Francia y Bruselas empezó a moverse para revertir las sentencias, tanto en sus efectos económicos como en los relacionados con el reconocimiento del Sáhara como territorio ocupado.

El 24 de octubre, la Comisión Europea presentó al TJUE la solicitud de rectificación de varios párrafos de esas sentencias, como el que afirmaba que la mayor parte del pueblo saharaui ha sido desplazado de su patria. Los Gobiernos de España y Francia respaldaron esta petición, aunque no hicieron públicos sus argumentos. El TJUE rechazó la solicitud en marzo de 2025.

A continuación, el Consejo Europeo (la reunión de los presidentes o ministros de los Veintisiete) aprobó la modificación del etiquetado de las frutas y verduras provenientes del Sáhara Occidental para ocultar su origen. Y aquí también el lobby marroquí actuó para obtener el triunfo.

Aunque los grupos del Partido Popular Europeo (en el que se encuentra el PP español) y Patriotas (que integra a Vox) presentaron sendas mociones en el Parlamento Europeo contra la modificación del Acuerdo de Asociación entre la UE y Marruecos, éstas fueron derrotadas. La objeción del PPE se perdió por un solo voto (recibió 359 a favor cuando se necesitaban 360), porque los eurodiputados del PSOE votaron en contra. Nuevo ejemplo de la sumisión de los socialistas españoles a los intereses de Marruecos.

Entre los perdedores, junto con los saharauis, se cuentan los agricultores españoles, ya perjudicados por la parcialidad de la UE y del Gobierno de Sánchez con Marruecos. En un comunicado difundido el día 28, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) aseguró que «se ha priorizado la estabilidad diplomática con Rabat sobre la supervivencia de las explotaciones familiares españolas»; y condenó que «el Gobierno de España haya maniobrado para salvar un acuerdo que la justicia europea declaró ilegal».

Si esto es lo que valen las sentencias del TJUE y las mociones del Parlamento Europeo ante los intereses de la Comisión y el Consejo y las presiones de regímenes extranjeros, el mismo valor tendrían las mentadas «salvaguardias» que el PP español quería introducir en el Acuerdo UE-Mercosur para proteger a los agricultores nacionales.

Otra reflexión conduce a preguntarnos por el nulo respeto de los eurócratas y los políticos a las decisiones que les molestes, sean referendos o sentencias. Ya que para ellos todo lo que les molesta es papel mojado, ¿cómo pueden luego reclamar a los ciudadanos obediencia y adhesión a las instituciones y «los valores europeos»?, ¿cómo pueden asombrarse del creciente hartazgo popular con la UE?

Estimado lector, ya ve la importancia de los etiquetados en los productos. Y, por tanto, el poder del que usted dispone cuando hace la compra. En el mercado, puede fijarse de dónde vienen los tomates, los espárragos, las naranjas o el atún, y preferir el producto nacional antes que el marroquí… o el extranjero en general.

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