Marco Rubio sitúa las elecciones en Venezuela en una tercera fase tras su estabilidad económica y civil
El secretario de Estado de EEUU ha descrito la estrategia de transición para Venezuela en tres fases

Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, ha descrito este miércoles una estrategia de transición para Venezuela dividida en tres fases sucesivas, con el objetivo de evitar «el caos en el país» tras la captura del narcodictador Maduro y para promover una transformación política ordenada. La última fase es la de la transición, la del cambio político, entendiendo que ese cambio político lo representan las elecciones.
Según las palabras de Marco Rubio, cuando Venezuela haya avanzado hacia la estabilización económica (primera fase) y la civil (segunda fase), se situaría la tercera etapa de transición, el período de cambio político. En esa tercera fase se situarían las elecciones, que EEUU nunca ha negado que fueran a realizarse. Sólo ha dicho cuando no se celebrarán: «No serán en 30 días», dijo Trump.
Éstas son las tres fases que ha explicado Marco Rubio para Venezuela:
- Fase de estabilización
- Fase de recuperación
- Fase de transición
Fase de estabilización
Es la prioridad inicial de EEUU. Rubio enfatizó que «el primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos». Incluye medidas como la incautación de cargamentos de petróleo venezolano por parte de EEUU, la venta controlada de barriles de crudo en el mercado internacional y la gestión de esos fondos por entidades externas para beneficiar directamente al pueblo, evitando que caigan en manos del régimen o la corrupción. Esta etapa busca un control económico que evite el colapso total y prepare el terreno civil.
Fase de recuperación
Una vez lograda la estabilización básica, se pasa a la recuperación económica y sobre todo, social y civil. Aquí se promueve el acceso justo de empresas estadounidenses y occidentales al mercado venezolano, junto con un proceso de reconciliación nacional. «Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil», ha dicho Rubio.
Fase de transición
La etapa final, que se solapará parcialmente con las anteriores, consolidará la transformación política interna. Es en este contexto donde se ubicaría el proceso electoral definitivo, una vez asentadas las bases económicas y civiles de las fases previas, para garantizar una transición ordenada y democrática, lejos del riesgo de caos, tal y como es el interés de EEUU.
El presidente estadounidense, Donald Trump, descartó el pasado 5 de enero en una entrevista a la NBC una convocatoria de elecciones en Venezuela en los siguientes 30 días, hasta que el país «recupere su salud».
«Primero tenemos que arreglar el país. No se pueden celebrar elecciones», dijo Trump al ser preguntado sobre la posibilidad de comicios en el plazo de un mes. «No, llevará un tiempo. Tenemos que ayudar al país a recuperarse», sentenció.
En la entrevista, Trump aseguró que figuras como el secretario de Estado, Marco Rubio, el de Guerra, Pete Hegseth, su jefe adjunto de Gabinete, Stephen Miller, o el vicepresidente, JD Vance, estarán al frente de la gestión del país caribeño por un tiempo indeterminado.
La Administración Trump ha señalado a Delcy Rodríguez como la interlocutora desde Caracas por el momento. Tanto Trump como Marco Rubio, han advertido con dureza a Rodríguez de consecuencias «mucho peores» que las que ha sufrido Maduro si la presidenta encargada «no cumple» con los lineamientos de Washington.