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La llaman el espárrago del mar o el percebe de los pobres, y es una de las verduras más sabrosas que hay en España

Salicornia, verduras, comida
Salicornia. Imagen: Marco Schmidt.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Ya sean los tomates, los pimientos, las acelgas, las alcachofas o los espárragos, todas las verduras que se comen en España son diversas y sabrosas. Algunas son muy conocidas y forman parte del día a día, mientras que otras apenas se consumen, como ocurre en este caso, a pesar de que se trata de una de las más intensas en sabor del país.

Se puede comer salteada al momento, cruda o como guarnición y, aunque no suele aparecer en muchos menús ni resulta habitual en la mayoría de hogares, es común que, una vez se prueba, la gente empiece a incluirla en su dieta.

Esta es la verdura que apenas se come, pero que tiene un sabor a mar muy sabroso

La verdura a la que pocos prestan atención y que destaca por su sabor es la salicornia. Es una planta silvestre que crece en zonas de agua salada. Aparece en marismas, salinas y terrenos costeros encharcados, y suele medir entre 10 y 30 centímetros, según la época del año y las condiciones del terreno. En España se encuentra en lugares como la Bahía de Cádiz, Huelva o antiguas salinas del interior.

Su aspecto recuerda a pequeños espárragos verdes unidos entre sí. No tiene hojas visibles y su tallo es carnoso y articulado. Al morderla resulta crujiente, con una pulpa jugosa y un sabor claramente marino.

En determinadas épocas del año, sobre todo en otoño, cambia de color y adquiere tonos rojizos o púrpura, algo que también la hace muy atractiva en el plato.

Por su sabor intenso a sal y mar la conocen como el espárrago del mar o el percebe de los pobres. No necesita condimentos para destacar. De hecho, muchos aseguran que si se manipula demasiado pierde parte de su gracia.

Cómo se cocina esta verdura

Para comer la salicornia no hace falta buscar técnicas complicadas ni ingredientes difíciles; va mejor con preparaciones sencillas que impulsan su sabor, y estas son dos opciones fáciles que pueden quedar muy bien.

Salicornia al ajillo

Es la forma más simple y una de las más sabrosas, sirve como guarnición para pescados o carnes a la plancha.

  • Lavar bien la salicornia para retirar restos de arena.
  • Laminar los ajos y dorarlos en una sartén con aceite de oliva virgen extra.
  • Añadir la salicornia cuando el ajo empiece a tomar color.
  • Saltear a fuego vivo durante dos o tres minutos, sólo vuelta y vuelta.
  • No añadir sal, la planta ya tiene suficiente.
  • Terminar con un toque de pimienta negra y servir al momento.

Revuelto de salicornia con langostinos

Muy habitual en zonas costeras como Huelva o Cádiz.

  • Pelar los langostinos y reservarlos.
  • Dorar ligeramente un poco de ajo en una sartén con aceite de oliva.
  • Añadir los langostinos y saltearlos brevemente.
  • Incorporar la salicornia y darle un golpe rápido de calor.
  • Añadir los huevos batidos y bajar el fuego.
  • Remover con suavidad hasta que el revuelto cuaje, pero quede jugoso.
  • Servir al momento, mejor sobre una rebanada de pan crujiente.

Además, comer salicornia es muy beneficioso. Tiene pocas calorías y una buena cantidad de minerales como yodo, magnesio y calcio, además de fibra. Por su sabor salado natural permite reducir el uso de sal en las comidas, algo especialmente útil para quienes necesitan cuidar la tensión arterial.

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