Sánchez prorroga el año de Franco para extender el adoctrinamiento de la «población joven» en 2026
Hacienda aprobó un gasto extra de 14,6 millones para continuar el programa este año
El Gobierno se vanagloria de haber realizado "más de 600 actividades" en 2025
El Gobierno de Pedro Sánchez ha acordado ampliar los fastos por la muerte del dictador Francisco Franco para llevar a cabo actividades dirigidas a la «población joven» con el objetivo de aumentar el «conocimiento de la Guerra Civil, la dictadura franquista y la promoción de la democracia».
El Ministerio de Hacienda estipuló en el Consejo de Ministros de este martes pasado un acuerdo para aprobar un gasto extra de 14.600.000 euros, desde el Ministerio de Hacienda al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática de Ángel Víctor Torres para poder «atender los gastos asociados al Comisionado para la celebración de los 50 años de España en libertad».
El Ejecutivo socialista extiende así un año más los fastos por la muerte de Franco, pese a que estaba previsto sólo para el 2025, es decir, la conmemoración del medio siglo de la muerte del dictador.
Desde la cartera de María Jesús Montero argumentan que la Ley de Memoria Democrática establece la promoción del «conocimiento de la memoria democrática española mediante programas específicos de divulgación que incluirán el relato de las víctimas, y específicamente la memoria de las mujeres».
«Más de 600 actividades» en 2025
En la misma orden, el Gobierno se vanagloria de haber realizado «más de 600 actividades en todo el territorio español en colaboración con la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y la Secretaría de Estado de Política Territorial» desde la creación del Comisionado para la celebración de los 50 años de España en libertad en el pasado año 2025.
Ahora, en 2026, el Gobierno asegura que su objetivo es «afianzar las líneas de trabajo iniciadas en el ejercicio anterior». En este caso, Memoria Democrática pondrá el foco «en cómo este conocimiento del pasado puede ayudar a reforzar los valores democráticos». Especialmente, centrará su trabajo en «la población joven».
Este año, se establecerán «convenios de colaboración con entidades públicas y privadas de ámbito nacional y local para actividades de debate, pensamiento y culturales por la democracia». Los acuerdos pretenden sentar las bases para la organización de «múltiples actividades como congresos, ciclos de cine en filmotecas y festivales, jornadas, cursos, conferencias, talleres, encuentros nacionales e internacionales, publicaciones».
Asimismo, se pondrá en marcha un «programa de creación contemporánea», además de actos conmemorativos sobre «el conocimiento de la guerra civil, la dictadura franquista y la promoción de la democracia, con múltiples formatos y en diferentes ciudades».
Entre las actividades que financiarán con esta nueva partida están las «acciones de comunicación y nuevos formatos comunicativos» o exposiciones, entre las que el ministerio de Torres destaca Juventud, dictadura y democracia en los años 70 y Rumor ronco. Preguntas para futuros posibles. Y, por último, abren la mano para que se pueda utilizar en «otras necesidades para la gestión de las actividades enumeradas».
Reeducar a jóvenes en antifranquismo
La reeducación de los más jóvenes es uno de los principales objetivos de la iniciativa del Gobierno de Sánchez los España en Libertad. 50 años. Entre otras medidas, el Gobierno gastó 400.000 euros para instruir a los jóvenes en el antifranquismo con el objetivo de «desactivar las derivas totalitarias» que pueden surgir en la sociedad. Se trataba de una serie de «encuentros juveniles» para hablar de memoria histórica.
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática suscribió una resolución entre la propia cartera y el Organismo Autónomo Instituto de la Juventud (Injuve), dependiente del Ministerio de Juventud e Infancia de Sira Rego para «realizar encuentros juveniles en valores democráticos y memoria, en el marco de la celebración de los 50 años de España en libertad».
El acuerdo apeló a la Ley de Memoria Democrática para «incentivar la participación ciudadana y la reflexión social» así como con el objetivo de «reparar y reconocer la dignidad de las víctimas de toda forma de violencia intolerante y fanática».
De ese mismo modo, consideraron que estos ejercicios de memoria son «un elemento decisivo para formas de ciudadanía abiertas, inclusivas y plurales, plenamente conscientes de su propia historia, capaces de detectar y desactivar las derivas totalitarias o antidemocráticas que crecen en su seno».