Ministerio de Igualdad

Iglesias cometió «acoso sexual» con sus lascivos comentarios a Maestre y Levy según el baremo de Igualdad

El ministerio de Montero considera violencia hacia la mujer las "miradas insistentes" y las "bromas o comentarios ofensivos"

El ‘feminista’ Podemos admite en su memoria que no tuvo plan de Igualdad hasta el año pasado

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y sus polémicas alusiones a Rita Maestre y Andrea Levy.

El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, ha cometido al menos dos episodios de «acoso sexual» según el baremo utilizado por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero en la Macroencuesta de la Violencia contra la Mujer de 2019 que acaba de publicar. Así, tales comportamientos tuvieron como «víctimas» a la ex integrante de Podemos y ex portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, y a la ex diputada del PP y actual concejal de Cultura de dicho consistorio, Andrea Levy.

En el caso de Rita Maestre, la escena se remonta a cuando el líder morado presentaba TeleK y su alumna hacía las veces de periodista preguntando a estudiantes de la Facultad de Políticas de la Complutense sobre lo que les parecía el canal Intereconomía y, sobre todo y lo más sorprendente, sobre las «miradas lujuriosas» de Pablo Iglesias.

La presentación que hizo Iglesias de su colaboradora fue la siguiente: «Van a conocer a nuestra nueva reportera Rita Maestre. La recogimos de ‘Cuatro’ donde participaba en concursos en los que no ganaba nada, tampoco lo va a ganar aquí. Pero este programa y los espectadores van a ganar mucho», dijo a cámara el líder de Podemos.

Después de interrogar a varios jóvenes sobre lo que les parecía Intereconomía, Rita preguntó a una compañera sobre la opinión que le merecía Pablo Iglesias y… «¡sus miradas lujuriosas!». Al terminar la conexión con Somosaguas, el hoy vicepresidente segundo del Gobierno se dirigió así a Maestre: «Para miradas lujuriosas las que tú despiertas allá donde vas, en fin, ya hablaremos de esto en otro momento».

En concreto, la Macroencuesta de la Violencia contra la Mujer de 2019 presentada este jueves por la propia ministra de Igualdad, Irene Montero, considera «acoso sexual» haber recibido «miradas insistentes o lascivas que le hayan hecho sentirse intimidada» o también «bromas sexuales o comentarios ofensivos sobre su cuerpo o su vida privada». Es decir, unos parámetros que encajan con estos comportamientos de Iglesias respecto a Maestre y Levy.

Ofreció su «despacho»

A la concejal de Cultura del Ayuntamiento le dedicó unas polémicas palabras en el Pleno del Congreso que acogió el debate de la investidura fallida de Pedro Sánchez en marzo de 2016. Iglesias empezó su intervención señalando que la entonces diputada y vicepresidenta de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, «se calienta» con Miguel Vila, parlamentario de su partido.

Además de aludir a la vida privada de la dirigente popular, Iglesias utilizó la tribuna de la Cámara en un debate de especial transcendencia para convertirla en una suerte de barra de bar, pues llegó a ofrecer su «despacho» en la Carrera de San Jerónimo para que «ambos se conozcan mejor».

Tras recordar su beso en la boca con el entonces portavoz de En Comú Podem, Xavier Doménech, en el mismo hemiciclo, el líder morado manifestó que «la política española se está calentando» y que «una diputada del Partido Popular, la señora Andrea Levy, bebe los vientos por un diputado de Podemos, el señor Miguel Vila». El propio Vila asistió con estupor al discurso de su jefe.

El tono de Iglesias fue en aumento hasta señalar que se sentía «preocupado» al verse incapaz de «controlar la virtud de sus diputados», por lo que en ese contexto dijo que lo único que podía hacer para su «felicidad» es «poner a disposición» su «despacho». «Fluye el amor y la pasión en la política. Pedro, sólo quedamos tú y yo», prosiguió Iglesias para buscar un entendimiento con Sánchez que al final no se produjo.

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