La fuerte presencia policial en Alcorcón impide que la ultraizquierda boicotee las caceroladas

Vídeo: Quique Falcón

La nutrida presencia tanto de la Policía Nacional como de la Policía Municipal ha impedido que el grupo de ultraizquierda que el pasado lunes reventó las caceroladas que pedían la dimisión de Pedro Sánchez, vuelvan a hacerlo en la tarde de hoy.

La plaza de los Príncipes de Alcorcón se cerró al público por segundo día consecutivo por orden de la alcaldesa socialista del municipio, Natalia de Andrés, que ha alegado “razones sanitarias” para su clausura. En el día de ayer, el grupo de extrema izquierda volvió de nuevo a frustrar las quejas de los manifestantes pacíficos.

Sin embargo, hoy no ha habido ningún incidente. A las nueve de la noche varias decenas de vecinos han salido de sus casas, de nuevo, para quejarse sobre la gestión que está haciendo el Gobierno con el coronavirus.

De inicio, las quejas han empezado desde los balcones y después, en las calles. En concreto, alrededor de la plaza de los Príncipes. Mientras hacían sonar sus cacerolas los manifestantes gritaban: “¡Yo soy español, español, español!” y “¡Viva el Rey!”. Varias vecinos han hecho sonar el himno de España desde sus domicilios particulares.

Los efectivos policiales que velaban para que no se produjera ningún incidente rondaba los 40 efectivos aproximadamente. Mientras la Policía Municipal de Alcorcón rodeaba la plaza clausurada para evitar que nadie entrara, la Policía Nacional hacía guardia en los alrededores de la misma, en las calles aledañas, para comprobar si había algún disturbio.

Esta fuerte presencia policial ha ido acompañada de decenas de identificaciones a los viandantes que se encontraban en la zona de los disturbios. Aunque no ha habido ninguna agresión, la Policía ha identificado a un pequeño grupo de izquierda radical que se encontraba merodeando por la zona.

Como ha publicado OKDIARIO, el número uno de Podemos en Alcorcón, Jesús Santos, animó a boicotear la cacerolada que el martes tuvo lugar en el municipio madrileño. Durante la cacerolada contra Pedro Sánchez, un grupo de izquierda radical se presentó y reventó la concentración gritando: «¡Madrid será la tumba del fascismo!».

El día previo a la cacerolada, Santos publicaba un vídeo en sus redes sociales donde animaba a frustrar la concentración: «La derecha te llenó el barrio de mierda, fueras de derechas, izquierda, centro o apolítico. Y eso no se puede olvidar. Los políticos de derecha odian Alcorcón, son traidores que odian nuestro municipio«, aseguró en su Twitter.

Lo último en España

Últimas noticias