Parece medieval: la increíble construcción que ahora es un castillo y tiene torreones del medievo
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En la comarca vizcaína de Uribe, un entorno de bosques y ría se esconde una de las construcciones más sorprendentes del norte peninsular. Entre la vegetación aparece una construcción perfecta de torres y murallas que, a primera vista, recuerda a los castillos medievales centroeuropeos. Su imagen resulta tan convincente que muchos visitantes llegan a pensar que se encuentran ante una fortaleza intacta desde hace siglos, cuando en realidad su historia es bastante más compleja. Se trata del Castillo de Brutón y seguro que su origen te sorprenderá.
El edificio original no era un castillo como tal, sino una modesta casa-torre del siglo XI, vinculada a la poderosa familia Butrón. Nada que ver con la apariencia neogótica que muestra hoy. La transformación llegó muchísimo después, en pleno siglo XIX, cuando un arquitecto decidió reinterpretar las modas arquitectónicas del momento y convertir aquel edificio medieval en una fantasía a gran escala. Y así, Butrón se convirtió en uno de los castillos más fotografiados del País Vasco. Y aún más desde que una compra millonaria , firmada por un enigmático matrimonio ruso afincado en Barcelona, devolvió la atención al lugar. Hoy, aunque las visitas están muy limitadas, miles de viajeros continúan acercándose para contemplar un edificio que parece sacado de otra época, aunque en realidad es el resultado de varios siglos de cambios, ruinas y reconstrucciones.
Un castillo que empezó siendo una torre medieval
La historia de Butrón se remonta al siglo VIII, con una primera edificación asociada al capitán Gamíniz que luego se transformó en torre defensiva en el siglo XI, y más tarde, en el siglo XIV, pasó a convertirse en castillo. Durante las guerras de bandos, la familia Butrón, uno de los linajes oñacinos más influyentes jugó un papel clave, y la fortaleza fue escenario de enfrentamientos violentos. Tras esos conflictos, el edificio quedó abandonado y llegó a un estado de ruina que se prolongó durante siglos.
Ese pasado explica por qué el castillo está considerado uno de los símbolos medievales más importantes de Vizcaya, pese a que la estructura que hoy contemplamos no es la original. Las bases medievales existen, pero todo lo que se eleva por encima de ellas pertenece a una etapa muy posterior.
La gran metamorfosis del siglo XIX
La imagen que define hoy al Castillo de Butrón surgió de la mano del arquitecto Francisco de Cubas, figura fundamental del neogótico español. A finales del siglo XIX decidió reconstruir por completo el edificio, dejando únicamente la base medieval y diseñando desde cero murallas, ventanales y torreones.
Cubas se inspiró en las fantasías arquitectónicas centroeuropeas, en los castillos bávaros y en estructuras militares idealizadas. Para la torre del homenaje tomó como referencia el Alcázar de Segovia, mientras que el recinto exterior incorporó cuatro torres angulares que se integraban con restos anteriores. El resultado fue un castillo espectacular pero algo torpe desde el punto de vista práctico: su planta cuadrada hacía complicada la circulación interior, aunque visualmente cumplía exactamente lo que buscaba el neogótico romántico.
Por eso el castillo impacta tanto: es medieval en su base, pero su imagen es producto directo del siglo XIX, cuando Europa vivía fascinada por la recuperación idealizada del pasado.
Un enclave estratégico a pocos minutos de la costa vizcaína
El Castillo de Butrón se ubica en Gatika, muy cerca de Mungia y a apenas 20 minutos de Bilbao. Su posición, elevada sobre una pequeña colina y rodeada de bosques, lo convierte en una parada habitual para quienes viajan hacia la costa de Uribe o hacia Urdaibai. Esa cercanía a lugares tan visitados como Plentzia, Sopela o Bakio lo coloca en una ruta turística con mucho flujo durante todo el año.
Durante décadas, el castillo fue también un punto de control estratégico entre el interior y la costa vizcaína, especialmente cuando Mungia vivía un fuerte auge comercial.
El propietario misterioso y un precio millonario
En los últimos años, Butrón volvió a aparecer en titulares por un motivo inesperado: la compra de la propiedad por cuatro millones de euros, adquirida por un matrimonio ruso cuya identidad no se ha hecho pública. Desde entonces, se especula con los usos futuros del castillo, aunque por ahora no existen planes oficiales más allá de su mantenimiento y de visitas muy controladas.
Visitas y funcionamiento actual del castillo
Actualmente, las visitas guiadas están suspendidas, aunque durante las obras de restauración se están realizando recorridos muy limitados para grupos de hasta 10 personas, con reserva previa y un precio de 12 euros, siempre sin menores de 16 años. El interior es accesible sólo en estas visitas puntuales, mientras que el exterior puede recorrerse libremente.
Las rutas alrededor del castillo permiten observar la fachada desde todos los ángulos, algo recomendable porque Butrón cambia mucho según la luz y desde cada perspectiva. La zona, además, cuenta con mesas, campas y senderos que suelen usar familias y grupos que pasan el día en este entorno natural.