Dos trenes que pasaron antes del Iryo también tienen marcas de la vía rota en sus ruedas
Óscar Puente admite que "o había algo en la vía o estaba a punto de romperse"

Los tres últimos trenes que pasaron por las vías donde se produjo el accidente mortal de Adamuz tienen marcas en las ruedas producidas por el estado de las vías. Todo apunta a que las vías, responsabilidad de Adif, y no las ruedas del convoy del Iryo provocaron el accidente en Córdoba ya que, además, las ruedas de los cinco primeros vagones del tren que descarriló también tienen esas mismas marcas de la rotura de las vías que presentan los trenes que circularon por ese punto en horas previas.
Hasta el ministro de Transportes Óscar Puente admitía el claro protagonismo de las vías en el accidente a primera hora de la mañana: «La cuestión es por qué se han producido estas marcas, si había algo en la vía o si era la propia vía la que estaba empezando a romperse. En este momento no es posible establecer una conclusión», ha dicho Puente.
Atrás quedan las primeras suposiciones del ministro sobre el posible mal estado del material rodante de los trenes, aunque todavía queda tiempo para determinar por completo la responsabilidad de Adif en el asunto. Los ejes y ruedas de los trenes accidentados se están analizando ya en talleres para descartar si sufrían cualquier grieta o deformación que hubiera provocado el suceso.
Tres indicios apuntan a la vías de Adif
Fuentes de la investigación confirman a OKDIARIO que ya hay al menos tres indicios que apuntan directamente a la responsabilidad de las vías en el accidente de Adamuz.
- El primer elemento relevante es el fallo de la soldadura del raíl en el punto en el que, según los investigadores, comenzó el descarrilamiento del convoy del Iryo. En concreto, pasaron cinco vagones y el sexto descarriló en el punto en que la vía está seccionada limpiamente.
- El segundo factor, adelantado por OKDIARIO, fue la confirmación de que las ruedas y ejes del vagón 6 del Iryo no habían sufrido daños. Ese coche no perdió las ruedas y, por tanto, el accidente no se podía atribuir en principio al material rodante de tren.
Ahora, en tercer lugar, la investigación ha demostrado que dos trenes que pasaron antes del Iryo también tienen marcas de la vía rota en sus ruedas. Las mismas muescas que presentan los vagones del Iryo que pasaron por encima de la rotura de la vía antes de que el número 6 descarrilara.
La Guardia Civil ya ha concluido prácticamente la investigación sobre el terreno. Los agentes han trabajado bajo mandato judicial y a la vez prestando ayuda a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
Será éste último organismo el que se ocupe de continuar con la investigación técnica que dé explicación completa de las causas de la tragedia y sus recomendaciones para que no se repita.
La hipótesis principal en estos momentos, tanto de la CIAF como de la Guardia Civil, señala que la rotura de la vía pudo provocar el accidente de Adamuz.