Condenan al Ayuntamiento de Barcelona a pagar 50.000 € por la muerte de un detenido en 2009

Condenan al Ayuntamiento de Barcelona a pagar 50.000 € por la muerte de un detenido en 2009
Ayuntamiento de Barcelona. Foto. iStock

La Justicia condena al Ayuntamiento de Barcelona a pagar 50.000 euros a la madre de un joven de 24 años que murió la madrugada del 18 de abril de 2009 durante una detención por parte de la Guardia Urbana. La magistrada señala que la detención que "no se practicó de manera adecuada, que hubo falta de diligencia debida e incumplimiento de los deberes de custodia por parte de los agentes".

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo 7 de Barcelona ha condenado al Ayuntamiento a pagar 50.000 euros a la madre de un joven de 24 años que murió la madrugada del 18 de abril de 2009 durante una detención de la Guardia Urbana en el 61 de la Rambla Guipúscoa. En aquel entonces, cuando ocurrieron los hechos que este jueves se condenan, el Consistorio de la Ciudad Condal estaba liderado por el dirigente del PSC, Jordi Hereu.

En una sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, la magistrada estima parcialmente un recurso de la madre y considera que la detención "no se practicó de manera adecuada, que hubo falta de diligencia debida e incumplimiento de los deberes de custodia por parte de los agentes" porque deberían haber adoptado medidas como el cinturón de seguridad para evitar que el detenido se autolesionara dentro del coche o no agravar su nivel de estrés teniendo en cuenta que estaba bajo influencia de drogas.

La representación de la madre del fallecido, que presentó el recurso contencioso, alegó que el joven, Alberto Torre, fue identificado por dos agentes y después llegaron cuatro más que lo redujeron en el suelo y lo esposaron para meterlo en el coche patrulla, donde "dio golpes con las piernas y con la cabeza en las puertas" hasta romper ventanas y descuadrar el marco de las puertas, recoge la sentencia.

Al ver que estaba inconsciente, los agentes le sacaron del vehículo, le quitaron las esposas y le tumbaron en el suelo para intentar reanimarle hasta que llegó una ambulancia, que lo trasladó al hospital donde falleció. La parte recurrente consideró que de la autopsia se desprende que Torre sufrió golpes y que "perdió la consciencia como causa y efecto de la mala realización de la inmovilización" en la detención y el momento en el que lo metieron en el coche que finalmente desembocó en su muerte.

La parte demandada -el Ayuntamiento y su aseguradora- alegaron "falta de nexo causal entre la actuación policial y la muerte del detenido" en base al archivo de una investigación penal de los hechos y a informes forenses. Cinco urbanos -cuatro agentes y un cabo- testificaron en el juicio y explicaron que Torre se resistió a la detención y uno de ellos detalló que "se puso muy violento, por lo que tuvieron que reducirlo al suelo entre todos, ponerle las esposas con las manos hacia atrás y meterlo en el vehículo policial".

De sus testificales, también se desprende que no le pusieron el cinturón ni le hicieron pruebas de alcoholemia y tóxicos, y la magistrada pone de manifiesto en la sentencia que el detenido quedó inconsciente cuando le agarraron por el torso y las piernas tras romper las ventanas del coche patrulla e intentar salir "llegando incluso a sacar medio cuerpo".

Un testigo de la detención afirmó que el arresto fue con "mucha violencia" y que el joven pedía constantemente auxilio y ayuda, y que, al sacarle del vehículo después de que este sacara el torso, lo pusieron en el suelo y se le echaron encima los agentes. Este testigo también dijo que "llegó a oír como un agente le decía al detenido: ‘hoy te mueres'" y que la ambulancia tardó en llegar muchísimo tiempo.

La magistrada concluye que hubo una "anormalidad en la detención" porque consta el estado de agitación del detenido y que no se le puso el cinturón a pesar de romper una ventana, ni se le hicieron pruebas que hubieran evidenciado su nivel de estrés a causa de consumo de sustancias.

También ve "una desproporción en el empleo de la fuerza sobre el detenido, incluso una vez inconsciente en el suelo, que queda evidenciada en las lesiones que presenta en la autopsia, lo que incrementó sin duda el estrés en el detenido que llevó a la muerte súbita". Con todo, la juez estima parcialmente el recurso al apreciar "concurrencia de causas imputables al propio fallecido y a la Administración" fija la indemnización por daños morales en los 50.000 euros, aunque la madre pidió 105.711,15.

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