Autozasca de Transportes: recuerda que el homólogo griego de Puente dimitió tras un accidente de tren similar
El Gobierno busca aportar "datos y no relatos" sobre el siniestro y refleja que Kostas Karamanlis dimitió en 2013
El accidente de Larissa, Grecia, provocó 57 muertos tras la colisión entre dos trenes

El Ministerio de Transportes ha difundido este jueves un documento oficial en el que buscan aportar «datos, no relatos» sobre el accidente de Adamuz y «el estado de las infraestructuras ferroviarias en España». En el mismo retratan a su ministro, Óscar Puente, al enumerar accidentes similares previos, nacionales e internacionales, y mencionar el sucedido en Grecia en 2013, tras el que dimitió el titular de Transportes, Kostas Karamanlis, por respeto y «en memoria» de los 57 fallecidos en el siniestro.
El documento saca pecho de la inversión en infraestructuras y mantenimiento del Gobierno de Sánchez, en materia de transporte ferroviario, pero también de las limitaciones de velocidad, como las que ha ordenado la operadora pública Adif en las horas y días posteriores al trágico accidente del domingo a la altura de Adamuz (Córdoba), que ha dejado 43 muertos y más de un centenar de heridos, debido al descarrilamiento de un tren Iryo de alta velocidad que provocó a su vez el de un Alvia que iba en dirección Huelva.
Transportes presume de que en 2025, las limitaciones de velocidad «se activaron 2.144 veces, 50 menos que en el año anterior», en plena polémica por las restricciones de los AVE en varios tramos de las rutas Madrid-Barcelona y Madrid-Valencia, hasta los 160 km/h de velocidad máxima.
En la parte final del documento, el ministerio dirigido por Óscar Puente retrata, involuntariamente, al titular de la cartera, mencionando el suceso ocurrido en Larissa, Grecia, el 28 de febrero de 2013. Este accidente entre dos trenes, similar al sufrido en Adamuz, que causó 57 muertos, tuvo la reacción inmediata del Gobierno heleno con la dimisión del entonces ministro de Transportes, Kostas Karamanlis.
El político de Nueva Democracia asumió la responsabilidad y renunció al cargo, asegurando que se trataba de su deber y que era «lo mínimo que podía hacer para honrar la memoria de las víctimas». Karamanlis transmitió avances en la investigación preliminar, con la hipótesis de «un trágico error humano», si bien no eludió la obligación de su puesto.
El Gobierno no elude esta información y, entre los siete accidentes internacionales que destaca en el documento, habla del de Larissa, Grecia, señalando que fueron «57 víctimas mortales» y que «el ministro había dimitido un día después del accidente», retratando a un Óscar Puente que, a pregunta de OKDIARIO desde Adamuz sobre su potencial dimisión, descartó responder.
Otro precedente en Serbia
Además del mencionado suceso ferroviario en Grecia, el dossier también menciona los vividos en otros países como Bélgica, Alemania, Italia o Francia. Probablemente, al no ser de la misma índole, Transportes no repara en el suceso ocurrido en Serbia en noviembre de 2024, que también derivó en la asunción de responsabilidades del ministro, en forma de dimisión.
El derrumbe del techo de una estación de ferrocarril en la ciudad de Novi Sad, la segunda en importancia en Serbia, provocó la muerte de 14 personas y que otras tres resultaran heridas. El ministro de Construcción, Transportes e Infraestructura del país balcánico, Goran Vesic, anunció dos días después su dimisión como consecuencia del accidente y por «razones morales», aunque su Gobierno no intervino, dijo, en el diseño, la calidad o la supervisión de las obras de la estación.
El argumento de Puente
Óscar Puente, que no ha mostrado señales de plantearse la dimisión, más allá de negarse a responder sobre este asunto a OKDIARIO, ha descrito el desastre ferroviario de Córdoba, el primer accidente en la historia de la alta velocidad española, como «un contratiempo muy grande» y «un disgusto enorme».
El ministro aseguró el miércoles en una comparecencia que «entre todos» deben intentar «contribuir a mantener lo que tenemos, que es muy bueno», se mostró en desacuerdo con una convocatoria de huelga que había asociado horas antes con el estado anímico de los maquinistas tras las tragedias de Adamuz y Barcelona.