Calvià impulsa su patrimonio como eje estratégico de innovación y desestacionalización
Bajo el lema ‘Calvià, Tierra Viva’, el Ayuntamiento de Calvià ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia centrada en el binomio “Patrimonio e Innovación”. El objetivo principal es ampliar los espacios de uso público para ciudadanos, escolares y visitantes, utilizando el patrimonio histórico y natural como una herramienta clave para la desestacionalización turística. Este plan de acción se concentra en tres puntos emblemáticos que actúan como un «triple pulmón» para el municipio: la Finca Galatzó, el Parque Arqueológico del Puig de sa Morisca y la Torre de Torrenova.
Estas actuaciones buscan que las instalaciones municipales y los entornos naturales no sean solo espacios de conservación, sino centros vivos de divulgación, cultura y disfrute durante todo el año, reforzando la identidad local y la sostenibilidad del destino.

Innovación y tradición en la Finca Pública de Galatzó
La Finca Galatzó, referente en Baleares como santuario de especies y recuperación agraria, representa el 10% de la superficie total de Calvià con sus 14 millones de metros cuadrados. Recientemente, se ha completado la primera fase de reforma y adecuación de las tradicionales ‘casas’ de la finca. Esta intervención permitirá la apertura de nuevas salas polivalentes destinadas a actividades ciudadanas y educativas.
La adecuación se ha realizado bajo estrictos criterios de eficiencia energética, empleando geotermia y energía solar sin alterar la fisonomía histórica del conjunto. En paralelo, la finca ha reforzado su apuesta por la ganadería autóctona con el nacimiento de ‘Torró’, el primer ternero de raza mallorquina nacido en la finca, y la incorporación de dos camadas de porc negre. Este modelo de pastoreo sostenible es fundamental para la gestión forestal preventiva y el fomento de la biodiversidad en el área protegida.

Aprendizaje y tecnología: Sa Morisca y Torrenova
El proyecto de recuperación patrimonial se extiende hacia la costa y la arqueología con dos hitos destacados:
- Puig de sa Morisca (Santa Ponça): el Parque Arqueológico estrenará el primer arqueódromo público de las Islas Baleares. Se trata de un espacio diseñado específicamente para el aprendizaje infantil, donde los escolares podrán experimentar de primera mano las técnicas arqueológicas en un entorno controlado y educativo, combinando ocio y divulgación científica.
- Torre de Torrenova (Magaluf): con una apertura prevista antes de 2027, este enclave integrará la historia con la tecnología más avanzada. El proyecto contempla la implementación de rutas guiadas apoyadas en señalización inteligente y realidad aumentada, permitiendo a los visitantes visualizar la importancia estratégica de la torre y su evolución histórica de una forma totalmente inmersiva.

Un modelo de gestión centrado en el territorio
Con estas intervenciones, Calvià se coloca a la cabeza en la recuperación del patrimonio natural y arquitectónico de Mallorca. El plan ‘Tierra Viva’ no solo busca la protección del legado cultural, sino su transformación en un activo social y económico.
Al dotar a estos espacios de nuevos usos y tecnologías, el municipio asegura que el patrimonio sea un elemento dinámico que contribuya a mejorar la calidad de vida de los residentes y a ofrecer una propuesta de valor diferencial para el visitante que busca cultura, historia y naturaleza más allá de la temporada estival.