Ábalos implica a Cerdán en el Supremo: «Él me propuso a Koldo y creamos vínculos singulares»
El ex ministro inicia su defensa negando haber gestionado nada y culpando a Aldama de "farsa"
El ex ministro de Transportes José Luis Ábalos ha comenzado este lunes su declaración ante el Tribunal Supremo en el juicio del caso Koldo relatando cómo Santos Cerdán le propuso a Koldo García como conductor de confianza y explicando que, con el tiempo, ambos crearon «vínculos singulares» que justificaron su incorporación al gabinete ministerial. Ábalos se muestra coordinado en su estrategia con Koldo y apunta a un pacto de no agresión con el PSOE y a Pedro Sánchez.
Tras llegar de la cárcel de Soto del Real, Ábalos ha comparecido para responder a las acusaciones del comisionista Víctor de Aldama, a quien ha acusado de haberse aprovechado de «instrumentos del Gobierno» para beneficiarse personalmente.
El ex ministro ha arrancado su declaración ante los magistrados con una narración cronológica y pausada. Ha contado que conoció a Koldo García durante las primarias del PSOE de 2017, en un acto celebrado en Aldeanueva de Ebro, en La Rioja.
«Coincido en algunos otros actos en Navarra y Madrid. Él acompañaba a Santos Cerdán», ha relatado. Cuando le encomendaron la Secretaría de Organización del partido, Ábalos ha explicado que necesitaba a alguien de total disponibilidad: «Necesitaba un conductor que aguantara horarios ininterrumpidos. Me hacía falta alguien que, además de conductor, tuviera militancia y disposición plena».
La propuesta llegó del propio Santos Cerdán. «Me acompañaba 24 horas al día. Así estuvimos meses. También hacía seguridad y atención personal cada vez más intensa», ha continuado. Con el nombramiento como ministro, Ábalos ha justificado la incorporación de Koldo García al gabinete como consecuencia lógica de esa entrega: «Cuando me nombran ministro, por ese tiempo de entrega, la única ubicación posible era el gabinete. Creamos unos vínculos singulares. Penetraba en un ámbito personal e íntimo».
Koldo en consejos de administración
Sobre la colocación de su ex asesor en órganos de gobierno de empresas públicas, Ábalos ha sido taxativo: «No se accede por mérito ni por capacidad. Solo se exige la confianza de quien lo nombra».
Ha reconocido haber nombrado a Koldo García consejero de Renfe Mercancías y de Puertos del Estado, pero ha restado relevancia a la decisión: «Eran dos consejos menores. Todos mis asesores estaban en consejos de administración. No hice nada distinto a lo que hicieron mis antecesores».
El ex ministro y ex hombre fuerte de Pedro Sánchez también ha negado haber gestionado directamente ningún contrato durante su etapa al frente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, conocido como MITMA. «Mi función como ministro fue de impulso y liderazgo. No he estado en la gestión de nada. Siempre delegué con muchísima confianza y dejé un margen de autonomía que siempre se me ha valorado», ha afirmado.
La declaración de Ábalos llega tras once sesiones en las que ha permanecido en el banquillo sin poder intervenir, observando con gestos irónicos y miradas incrédulas las acusaciones de Aldama. Este último ha sostenido ante el tribunal que pagó al ex ministro y a Koldo García entre 3,5 y 4 millones de euros en comisiones vinculadas a la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia, además de 10.000 euros mensuales en concepto de gastos fijos.
La estrategia defensiva del ex dirigente socialista ha pasado, en su primera intervención, por cuestionar la credibilidad de Aldama de forma sistemática. Sobre la presunta carta enviada al líder opositor venezolano Juan Guaidó con membrete oficial del Ministerio, Ábalos ha sido contundente: «Hay una sustracción de papel oficial y una estampación de un sello del Ministerio. Para adornar la farsa se coloca una carpeta dorada con el escudo de España». Y ha añadido: «Una carta del ministro va firmada por el ministro, no lleva sello. Es una farsa y una impostura».
En cuanto al viaje a México, ha limitado el papel de Aldama a algo «muy anecdótico». «Aldama participó en una visita protocolaria y sin contenido al Senado, que organizó un senador amigo suyo. En lo demás, ni estuvo», ha dicho. El objetivo del viaje, según Ábalos, era «rematar las relaciones con el nuevo presidente de México, que tenía una actitud hostil con los intereses españoles», y recuperar la inversión de la empresa pública Ineco en el aeropuerto de Ciudad de México.
Ataques a Aldama
Sobre su primer encuentro con el empresario, Ábalos ha negado la fecha que fija la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. «Yo estaba en Londres en esa fecha. No sé por qué es de interés para la UCO mi vida privada», ha criticado. Ha añadido que la presentación fue «muy precipitada», mientras se subía a un coche, y que ignoraba que el escolta que le acompañaba era hermano del comisionista: «Nunca lo supe. Pero sí, ya sé que es el hermano».
La sesión apunta a ser la última gran comparecencia del juicio. Ábalos afronta una petición de 24 años de cárcel. Cuando esta causa comenzó, él era el hombre más poderoso del PSOE tras Pedro Sánchez. Ahora declara intentando desmontar con palabras lo que la acusación ha construido durante semanas de testimonios.