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El paradójico pueblo de Ciudad Real con 47 vecinos y un aeropuerto propio

Pueblo Ciudad Real
Pueblo Ciudad Real (Wikimedia Commons)
Rafael Sánchez

En Castilla-La Mancha existe un municipio que resume como pocos las contradicciones del territorio rural español: un pueblo diminuto con apenas 47 habitantes, pero que cuenta con un aeropuerto.

Se trata de Villar del Pozo, el pueblo más pequeño de Ciudad Real por número de habitantes. Un enclave tranquilo, casi detenido en el tiempo, que alberga en su término municipal el Aeropuerto de Ciudad Real, una de las grandes infraestructuras más conocidas —y debatidas— de la región. Esta combinación tan insólita convierte a esta localidad en un auténtico símbolo de la España interior.

El municipio menos poblado de Ciudad Real

Villar del Pozo se encuentra en la comarca del Campo de Calatrava, a pocos kilómetros de la capital provincial. Según los datos del censo del INE de 2024, es el municipio con menos población de toda la provincia, con apenas 47 vecinos empadronados. Sin embargo, el municipio conserva una identidad muy ligada al paisaje manchego y a la vida tradicional.

Un aeropuerto sin vuelos junto a un pueblo casi vacío

La gran singularidad de Villar del Pozo es que, dentro de su término municipal, a 500 metros del núcleo urbano, se ubica el Aeropuerto de Ciudad Real. Se trata de una infraestructura concebida para convertirse en un gran nodo de transporte aéreo, aunque en la actualidad no cuenta con vuelos comerciales regulares.

Este contraste, un aeropuerto de grandes dimensiones junto a un pueblo con menos de 50 habitantes, ha convertido a la localidad en uno de los ejemplos más llamativos de los desequilibrios territoriales en España. Una imagen que ilustra cómo, en algunos casos, el desarrollo de infraestructuras no ha ido de la mano de la realidad demográfica ni económica del entorno.

¿Cómo es vivir en el pueblo más pequeño de Ciudad Real?

Vivir en Villar del Pozo es apostar por un ritmo de vida lento y silencioso, muy alejado del bullicio de las ciudades. La tranquilidad es uno de sus mayores valores: no hay ruido, atascos ni estrés cotidiano. Eso sí, la vida en un municipio tan pequeño implica cierta dependencia de localidades cercanas para acceder a servicios básicos como colegios, centros de salud o supermercados. Estas carencias se suplen con desplazamientos cortos en coche, algo habitual en gran parte del medio rural manchego.

Otros pueblos diminutos de Ciudad Real

Villar del Pozo no es un caso aislado. La provincia de Ciudad Real cuenta con varios municipios que apenas superan los 100 habitantes, reflejo de un proceso de despoblación que se arrastra desde hace décadas. Entre ellos destacan Cañada de Calatrava, Valdemanco del Esteras o Navalpino, todos situados en entornos naturales poco transformados.

Mención aparte merece Caracuel de Calatrava, que es el municipio más pequeño de la provincia por extensión, con menos de 10 kilómetros cuadrados.

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