Preocupación por la debilidad del euro

El BCE cree que el triunfo de Meloni no disparará las primas de riesgo: «Mantendrá una política ortodoxa»

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El Banco Central Europeo está relativamente tranquilo con el resultado de las elecciones en Italia. Según las fuentes consultadas por OKDIARIO, «no se espera un aumento de la prima de riesgo del país -ni de otros como España- asociados a la victoria de la derecha y tampoco un incremento acusado de la inestabilidad de los mercados».

La razón de este estado de calma es que las últimas manifestaciones de la ganadora, Giorgia Meloni, van en el sentido de asegurar la prudencia presupuestaria e impulsar una política económica continuista en relación con la practicada por el ex primer ministro Mario Draghi. Un segundo motivo de esta falta de nerviosismo en la sede de Fráncfort es que «Italia tiene muy poco margen de maniobra para tomar un rumbo muy diferente al seguido hasta la fecha».

Aunque la mayor parte de la deuda pública italiana está en poder de residentes -a diferencia de lo que sucede por ejemplo en España-, ésta alcanza ya el 150% del PIB. Como consecuencia del endurecimiento de la política monetaria, los tipos de interés en Italia están por encima del 4%, y tal nivel aumenta el coste de financiación de la banca y del Estado, y acaba extendiéndose a todos los mercados, complicando la viabilidad de las empresas y debilitando el consumo de los ciudadanos. Esta coyuntura supone una restricción muy fuerte ante la eventual tentación de emprender cualquier clase de aventurerismo político.

Por otra parte, Italia fue el primer país receptor de los fondos comunitarios habilitados para hacer frente a la pandemia, con más de 200.000 millones, y necesita con urgencia completar el trasvase de dichos recursos. A este respecto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió este fin de semana de que Bruselas estaría muy atenta a los resultados de las elecciones en Italia y que el Ejecutivo comunitario cuenta con los instrumentos suficientes para impedir cualquier desviación de los objetivos comunes de la zona euro, tal y como ha demostrado con Polonia y con Hungría.

Otras voces de la coalición de derechas ganadora de las elecciones como Antonio Tajani, dos veces vicepresidente de la Comisión, ex presidente del Parlamento de Estrasburgo y mano derecha de Silvio Berlusconi -el líder de Forza Italia, uno de los partidos de la coalición de derechas- han salido estos días a la palestra asegurando que tanto Meloni como Salvini, líder del tercer partido de la alianza electoral, no se plantean cambiar la política de Roma ni sobre la OTAN ni sobre la UE. «No hay nada de lo que preocuparse», ha afirmado Tajani. También ha asegurado  que «estamos con Ucrania», en referencia al conflicto desatado por la invasión de ese país a cargo de la Rusia de Putin.

La Forza Italia de Silvio Berlusconi también apoyó hasta el final al gobierno de Mario Draghi, que solo decayó tras la retirada de su apoyo del movimiento 5 Estrellas liderado por Giuseppe Conte. «Estamos seguros de que Italia encontrará una salida satisfactoria para sus intereses y los del conjunto de la UE», aseguran las fuentes consultadas en Fráncfort. «Siempre lo ha hecho».

Lo que sigue preocupando, y mucho, al BCE es la convivencia de una tasa de inflación «que se va a mantener alta durante todo este año y la realidad de una intensa desaceleración económica que podría desembocar a comienzos de 2023 en una recesión», apuntan las citadas fuentes. Esta conjunción de elementos aconseja continuar en la senda de una política monetaria restrictiva, con nuevas subidas de tipos de interés de aquí a final de año.

La estrategia del BCE está bastante influenciada por la de la Reserva Federal, que acaba de elevar nuevamente el precio del dinero en 0,75 puntos. Esta decisión fortalece el dólar y debilita de manera correspondiente el euro, que ya está desde hace una semana por debajo de la paridad, por primera vez en décadas. «Y un euro frágil es por definición inflacionista porque el petróleo, el resto de las materias primas y muchas importaciones se pagan en dólares».

«Esto sí que repercute de manera muy negativa a la zona euro», explican los medios consultados. «La guerra de Ucrania nos afecta directamente mucho más que a Estados Unidos», y podría agravarse hasta límites desconocidos después de las últimas declaraciones de Putin sobre la posibilidad de emplear armamento nuclear.

En este escenario todos los bancos centrales fuera de la zona euro han subido tipos, como es el caso de Reino Unido, Suecia o Suiza. En todo caso, el BCE confía en que como consecuencia de la profunda desaceleración económica o la eventual recesión, «la tasa de inflación vaya mejorando a lo largo del próximo año». El petróleo está en mínimos que rondan los 85 euros ante la creciente falta de demanda. El camino de la recesión también se nota en el precio de los fletes, que se está reduciendo, y también en el coste del alquiler de los contenedores, que ha bajado dramáticamente en muy poco tiempo, pasando del equivalente a 15.000 euros al entorno de los 5.000 en días.

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