Objetos del cielo profundo en enero: guía para aficionados
Objetos del cielo profundo en enero 2026: descubre nebulosas, cúmulos y galaxias visibles este mes, con consejos para observación y localización desde cualquier lugar.
Bombazo en astronomía
Fotografía nocturna enero 2026
Señales de una estrella de la Vía Láctea

Los objetos del cielo profundo son cúmulos de estrellas, nubes gigantes donde nacen nuevos soles y galaxias enteras situadas mucho más allá de nuestra Vía Láctea. Observarlos es una experiencia única. Enero, con sus noches largas y estables, es una época perfecta para empezar a explorarlos.
Las nebulosas
Las nebulosas son nubes gigantes de gas y polvo. Algunas son el material del que nacen las estrellas; otras son los restos brillantes de estrellas que murieron.
La Nebulosa de Orión (M42)
Es el objeto del cielo profundo perfecto para principiantes. ¿Dónde está? En la constelación de Orión, justo colgando de su “cinturón” de tres estrellas.
A simple vista parece una pequeña mancha difusa. Con unos binoculares, esa mancha se transforma en una nube brillante y etérea.
Es una enorme guardería estelar donde están naciendo nuevas estrellas. Es el objeto de cielo profundo más accesible y espectacular para empezar.
Las Pléyades (M45)
Las Pléyades están en la constelación de Tauro. A simple vista, se ven como un pequeño y compacto grupo de estrellas azules (muchos ven seis o siete).
Con unos binoculares, la vista es deslumbrante: aparecen decenas de estrellas brillantes juntas; se ven como un puñado de diamantes sobre terciopelo negro.
Es un cúmulo estelar abierto, es decir, un grupo de estrellas jóvenes que nacieron juntas y todavía viajan en compañía.
La Nebulosa cabeza de caballo
Esta nebulosa también está en Orión, cerca de la estrella más oriental de su cinturón. Es para observadores con más experiencia y se requieren cielos muy oscuros.
Es una nebulosa oscura. Su silueta, que se asemeja a la cabeza de un caballo de ajedrez, se ve contra una nube brillante de fondo.
Captarla requiere paciencia, un telescopio de buen tamaño y, a menudo, filtros especiales.
Los cúmulos estelares
Son grupos de estrellas que están unidas por la gravedad. Los hay de dos tipos: los abiertos (como las Pléyades, estrellas jóvenes) y los globulares (esferas densas con cientos de miles de estrellas viejas).
El Doble Cúmulo de Perseo
Está en la constelación de Perseo. Con binoculares o un telescopio de poco aumento, es todo un espectáculo.
En un solo campo de visión verás dos cúmulos abiertos brillantes y muy cercanos entre sí. Es una de las vistas más bellas del cielo invernal.
El Cúmulo del Pesebre (M44)
Se le conoce como la “Colmena celestial”. Se encuentra en la constelación de Cáncer.
A simple vista desde un cielo oscuro, parece una mancha lechosa y difusa. Con binoculares se ve un hermoso grupo de estrellas dispersas. Es un cúmulo abierto grande y cercano.
Las galaxias
Las galaxias son sistemas masivos que contienen miles de millones de estrellas. Ver una galaxia es contemplar otro universo completamente distinto.
La galaxia de Andrómeda (M31)
Se ubica en la constelación de Andrómeda. Es el objeto más lejano detectable a simple vista (desde un cielo oscuro). Se ve como una mancha alargada y borrosa.
Con binoculares, esa mancha crece y se alcanza a percibir su núcleo más brillante. Esta galaxia espiral contiene un billón de estrellas y se encuentra a 2,5 millones de años luz de distancia. Es una visión impresionante.
El Par Galáctico M81 y M82
Se halla en la constelación de la Osa Mayor. Con un telescopio pequeño y pocos aumentos, puedes ver dos galaxias diferentes en un mismo campo.
M81 es una hermosa espiral redondeada. Justo al lado, M82 es una galaxia “irregular”, vista de canto, que parece una astilla de luz. Compararlas es fascinante.
Consejos prácticos
Empieza por lo fácil. Comienza buscando los objetos más brillantes como la Nebulosa de Orión o las Pléyades. Recuerda que la contaminación lumínica es el mayor obstáculo. Aléjate de las ciudades lo máximo posible para ver las galaxias y las nebulosas tenues.
Los objetos de cielo profundo no saltan a la vista. Mira de forma relajada, usando la visión periférica (mirando ligeramente al lado del objeto). A veces, los detalles aparecen cuando no los miras directamente.
¿Cómo observar objetos del cielo profundo?
- Elegir un cielo oscuro
Este punto marca la diferencia. Cuanto más lejos estés de la contaminación lumínica, mejor. Un mismo objeto puede verse espectacular desde el campo y completamente invisible desde la ciudad. - Adaptar la vista a la oscuridad
No es algo inmediato. El ojo necesita tiempo para acostumbrarse, normalmente unos 20 o 30 minutos. Evitar mirar el móvil o luces fuertes ayuda mucho; la luz roja es una gran aliada.
Conclusión
La observación del cielo profundo no es algo apresurado ni inmediato. Es una actividad que premia la paciencia y la constancia. Con un cielo oscuro, algo de práctica y curiosidad, esos pequeños parches de luz se transforman en galaxias, nubes de gas y enjambres de estrellas. Más allá de la técnica, lo más valioso es la sensación de estar contemplando el universo tal como es: vasto, silencioso y profundamente inspirador.
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- Astronomía