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No hay que dramatizar aún, pero los científicos han identificado al murciélago que podría causar la próxima epidemia

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Recreación de un murciélago.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Cuando se habla de enfermedades, los murciélagos suelen aparecer en la conversación. Sin embargo, es importante diferenciar que el hecho de que estos animales alberguen virus no quiere decir que todos sean una amenaza epidémica. El riesgo real aparece cuando hay cambios en el entorno y los contactos se hacen más frecuentes entre la fauna salvaje y las personas.

Un estudio científico publicado en Communications Biology, liderado por Caroline A. Cummings, ha analizado cientos de especies de mamíferos, y los autores concluyen que el potencial epidémico de los virus no se distribuye de forma uniforme entre los murciélagos, sino que se concentra en grupos evolutivos muy concretos.

Científicos descubren un murciélago que podría causar la próxima epidemia

En este caso, el trabajo no señala a un único animal ni habla de una amenaza inmediata. Lo que hace es estudiar qué especies han estado asociadas a virus capaces de causar enfermedades graves, transmitirse con facilidad entre humanos y generar una alta carga de muertes. A ese conjunto de factores los investigadores lo llaman «potencial epidémico viral».

Para llegar ahí, el equipo reunió datos de casi 900 especies de mamíferos y más de un centenar de virus conocidos. Después colocaron esa información sobre el árbol evolutivo de los mamíferos. El patrón que apareció fue que el orden de los murciélagos no destaca como especialmente peligroso. Sin embargo, ciertas ramas sí concentran valores más altos que el resto.

Entre ellas aparecen los murciélagos de herradura (familia Rhinolophidae) y varios grupos de murciélagos insectívoros muy extendidos, como los de las familias Vespertilionidae, Molossidae y Emballonuridae. Son especies comunes, presentes en muchos países y, en algunos casos, acostumbradas a vivir cerca de construcciones humanas.

Por qué algunos murciélagos concentran más riesgo que otros

Los científicos destacan que los murciélagos albergan una gran diversidad viral y, en muchos casos, toleran infecciones sin mostrar síntomas graves. Esa tolerancia tiene que ver con adaptaciones de su sistema inmunitario y con su historia evolutiva.

Sin embargo, eso no implica que todos los murciélagos funcionen igual. Cada familia, e incluso cada grupo dentro de ellas, mantiene relaciones distintas con los virus que porta.

El estudio también muestra que el riesgo aumenta cuando estas especies coinciden con zonas muy transformadas por la actividad humana. Al superponer la distribución de los murciélagos «de alto potencial» con mapas de impacto humano, aparecen regiones concretas: partes de Centroamérica, la costa de Sudamérica, áreas de África ecuatorial y el sudeste asiático.

Por qué este hallazgo biológico es importante

El estudio propone dejar de pensar en riesgos generales y apostar por una vigilancia más afinada. En lugar de intentar muestrear todas las especies, algo poco realista, los programas de salud pública pueden centrarse en grupos concretos y en regiones donde el contacto con humanos resulta más intenso.

Asimismo, el trabajo sirve para desmontar miedos simplistas, pues perseguir o eliminar colonias de murciélagos no reduce el riesgo y, en algunos casos, lo empeora. La alteración de refugios estables puede aumentar el estrés de los animales y favorecer la circulación de virus.

Según el estudio liderado por Cummings, el verdadero factor decisivo no es el murciélago en sí, sino cómo y dónde interactuamos con él. Proteger hábitats, reducir la presión sobre los ecosistemas y vigilar de forma inteligente resulta más eficaz que señalar a un animal que, además, cumple funciones clave para la agricultura y el equilibrio natural.

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