Una banda de argelinos detenida por 20 robos en Mallorca presumía de cobrar la ‘paguita’ de Pedro Sánchez
Los jóvenes afirmaban que no necesitaban trabajar porque en España el Gobierno les trata muy bien

Los seis jóvenes argelinos que se encuentran en prisión provisional por su presunta implicación en más de 20 robos en Mallorca aseguraban en su entorno que percibían ayudas públicas del Estado, concretamente, otorgadas por su ‘amigo’ Pedro Sánchez, según han manifestado varios vecinos de los inmuebles donde residían en Palma y agentes de la Benemérita presentes.
La detención del grupo se produjo la pasada semana en el marco de una operación de la Guardia Civil en Palma, tras meses de seguimiento por una sucesión de robos en restaurantes, bares y comercios de distintos municipios de la isla. El juzgado de guardia decretó el ingreso en prisión para seis de los siete arrestados, considerados presuntos integrantes de un grupo criminal especializado en delitos contra el patrimonio.
Tras conocerse los arrestos, residentes de la zona de la calle Manuel Azaña, donde el grupo tenía fijada su residencia en dos viviendas, han relatado que los jóvenes afirmaban en conversaciones informales que no necesitaban trabajar porque, según decían, recibían una prestación económica por haber llegado a España en patera. En ese contexto, utilizaban la expresión “paguita” para referirse a esas supuestas ayudas y su agradecimiento al actual presidente del Gobierno español.
De acuerdo con estos testimonios vecinales, los ahora investigados trasladaban la idea de que podían mantenerse gracias a esa asignación pública y que no tenían intención de incorporarse al mercado laboral. Estas afirmaciones forman parte de los comentarios recogidos tras la detención. La investigación judicial, en cualquier caso, se centra exclusivamente en los robos atribuidos al grupo en distintos puntos de Mallorca. Según las pesquisas, los sospechosos —de entre 18 y 21 años— actuaban de forma coordinada y empleaban vehículos de alta gama previamente sustraídos para desplazarse por localidades como Valldemossa, Deià, Campos, Sóller, Santanyí, Artà o Felanitx.
Los investigadores atribuyen a la banda una veintena de asaltos a establecimientos comerciales, llegando incluso a cometer, presuntamente, hasta cinco robos en una sola noche. El modus operandi consistía en fracturar accesos o ventanillas con herramientas como martillos y abandonar rápidamente el lugar en coches robados para dificultar su identificación.
El operativo policial culminó el pasado jueves con la detención de siete jóvenes en el polígono de Levante y la práctica de dos registros domiciliarios. Tras pasar a disposición judicial, seis de ellos ingresaron en prisión provisional mientras continúan las diligencias.
Por el momento, la causa sigue abierta y los investigadores analizan la documentación y los efectos intervenidos durante los registros, sin que se descarten nuevas actuaciones relacionadas con otros posibles delitos contra el patrimonio en la isla.