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No hay que alarmarse pero los astrónomos lo vigilan: todo preparado para uno de los peores choques de la historia

Los astrónomos
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los astrónomos siguen con especial atención la evolución del asteroide 2024 YR4, un objeto espacial que podría protagonizar uno de los peores choques de la historia. Los astrónomos han descartado el riesgo de impacto contra la Tierra en el próximo siglo, pero los últimos cálculos realizados indican que la probabilidad de impacto contra la Luna asciende al 4,3% en diciembre de 2032. Si finalmente se produce el choque, podría afectar a los satélites que orbitan la Tierra.

«Aunque el asteroide 2024 YR4 se encuentra actualmente demasiado lejos como para ser detectado con telescopios desde la Tierra, el Telescopio Espacial James Webb de la NASA logró captar una última imagen del objeto antes de que abandonara su campo de visión en su órbita alrededor del Sol. Gracias a estos nuevos datos, los expertos del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA, con sede en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en el sur de California, pudieron afinar aún más la órbita del asteroide. Las observaciones del James Webb han permitido mejorar en casi un 20 % la precisión sobre la posición que ocupará el 22 de diciembre de 2032. Como resultado, la probabilidad de que el asteroide impacte contra la Luna ha aumentado ligeramente, pasando del 3,8 % al 4,3 %», explica la NASA.

Los astrónomos advierten del impacto del asteroide 2024 YR4

El asteroide 2024 YR4 fue descubierto en enero de 2025 por el sistema ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System), un programa diseñado para detectar objetos cercanos a la Tierra. En un primer momento, los cálculos situaron la probabilidad de impacto terrestre en más de un 3 % para el 22 de diciembre de 2032. Sin embargo, a finales de febrero de 2025, una campaña de observación mucho más precisa descartó completamente cualquier posibilidad de choque con nuestro planeta.

Si finalmente el asteroide 2024 YR4 impactara contra la superficie lunar, los astrónomos calculan que la energía liberada sería equivalente a entre seis millones de toneladas de TNT, lo que supone unas 400 veces la potencia de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima. Según los modelos actuales, la colisión podría generar un cráter de aproximadamente un kilómetro de diámetro, comparable al famoso Cráter del Meteorito en Arizona.

«Estamos cruzando los dedos para que ocurra el impacto lunar; no tendría ningún efecto sobre la Tierra, pero nos permitiría estudiar el proceso de formación de un cráter con una claridad sin precedentes», comentó Alan Fitzsimmons, astrofísico de la Universidad de Queen’s en Belfast.

Uno de los aspectos que más interés despierta entre los investigadores es la posible expulsión de material lunar al espacio. Estudios liderados por Yifan He, de la Universidad de Tsinghua en Pekín, sugieren que hasta 100 millones de toneladas métricas de roca lunar podrían alcanzar la velocidad de escape de la Luna y desplazarse por el espacio entre nuestro satélite y la Tierra. Estos fragmentos no supondrían un riesgo significativo para la superficie terrestre según los astrónomos, pero sí podrían representar una amenaza añadida para satélites y estaciones espaciales.

Yixuan Wu, investigador de la Universidad de Tsinghua y coautor de uno de los estudios, lo resume así: «Si este escenario se concreta, será un hito para la ciencia planetaria, transformando el sistema Tierra-Luna en un escenario monumental para validar nuestra comprensión sobre los impactos de asteroides».

«Obviamente en la luna excavaría un cráter significativo y en ese proceso de excavación a hipervelocidad lanzaría rocas por encima de la velocidad de escape de nuestro satélite. Serían rocas relativamente pequeñas que podrían caer sobre la Tierra en escalas temporales de pocas décadas, pero no nos preocupan dado que la atmósfera terrestre nos protegería, y solo producirían bólidos al entrar en la atmósfera, que perderían más del 95% de su masa en el proceso», aclaró a RTVE.es el investigador principal del Grupo de Meteoritos, Cuerpos Menores y Ciencias Planetarias del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC y del Instituto de Estudios Espaciales de Catalunya, Josep Maria Trigo.

¿Y si impactara contra la Tierra?

«El daño causado por el impacto de un asteroide depende en gran medida del tamaño exacto y la composición del asteroide. El tamaño exacto de 2024 YR4 aún no está confirmado, pero para su rango de tamaño, un escenario probable es que explote en el aire. Si el asteroide entrara en la atmósfera sobre el océano, los modelos indican que es poco probable que un objeto de este tamaño que explote en el aire cause un tsunami significativo, ya sea desde el medio del océano o incluso más cerca de la costa.

Si el asteroide entrara en la atmósfera sobre una región poblada, una explosión en el aire de un objeto en el lado más pequeño del rango de tamaño, de unos 40 a 60 metros (130 a 200 pies), podría romper ventanas o causar daños estructurales de menor importancia en una ciudad. Un asteroide con un tamaño de unos 90 metros (300 pies), lo cual es mucho menos probable, podría causar daños más graves, y podría derribar estructuras residenciales en una ciudad y romper ventanas en regiones más grandes», detalla la NASA.

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