La izquierda calla ante las palizas de magrebíes a homosexuales en Almería «por maricones de mierda»
Un grupo de jóvenes de origen magrebí usaba perfiles falsos para atraer y agredir a las víctimas
La jueza aprecia delitos de odio y decreta prisión sin fianza para el principal acusado

Un grupo de jóvenes de origen magrebí utilizó durante las últimas semanas la aplicación Grindr para atraer a hombres homosexuales a emboscadas en Las Norias de Daza, en El Ejido (Almería), donde eran golpeados e insultados «por maricones». El cabecilla, Youssef D., de 20 años y con antecedentes, ha ingresado en prisión provisional sin fianza. Por el momento, desde la izquierda y desde los colectivos LGTBI el silencio es sepulcral.
Los ataques homófobos seguían un mismo patrón. Según el auto judicial al que ha tenido acceso OKDIARIO Andalucía, el acusado creaba perfiles falsos con fotografías robadas para ganarse la confianza de las víctimas. Tras concertar un encuentro, citaba a los hombres en zonas apartadas de la localidad almeriense, donde varios individuos aguardaban encapuchados. Allí comenzaban las agresiones, acompañadas de insultos homófobos y robos.
La investigación de la Guardia Civil, en el marco de la operación URGI 26 ROLO, recoge episodios de extrema violencia. En la madrugada de Nochevieja, una víctima fue perseguida por cuatro agresores que le gritaron «te vamos a matar, maricón de mierda», lo derribaron a patadas y le mordieron la mano para sustraerle el móvil. El 19 y el 23 de enero se repitieron ataques similares, con el propio Youssef D. dirigiendo las agresiones. Hechos que no parecen suficientes para la izquierda como para hacer una condena pública.
La jueza aprecia indicios de robo con violencia y lesiones agravados por odio, además de riesgo de fuga por su vinculación con Marruecos y posible reiteración delictiva. Sin embargo, mientras se conocen estos hechos y se decreta prisión sin fianza para el presunto cabecilla, no se han producido pronunciamientos públicos de dirigentes de PSOE, Podemos o Sumar en relación con estas agresiones homófobas.
La ausencia de reacciones contrasta con el discurso habitual de la izquierda, que se presenta como abanderada de la defensa del colectivo LGTBI. En este caso, las víctimas denunciaron palizas e insultos «por maricones» en pleno Poniente almeriense, en una trama organizada que convirtió citas online en una trampa violenta. El origen de los agresores pesa más que su defensa LGTBI.