El hombre que defecó en una iglesia de Almería tiene 56 detenciones por profanar más templos cristianos
El acusado ya había sido detenido decenas de veces por actos similares en iglesias de toda España
Abogados Cristianos exige que se investigue por profanación un acto que califican de “vejatorio”

La juez de Instrucción número 5 de Almería ha acordado seguir por procedimiento abreviado la causa contra el hombre acusado de robar, causar destrozos y defecar en el interior de la Iglesia de San Roque, en el barrio de Pescadería de Almería, el pasado 29 de octubre. El detenido, de 61 años y con un largo historial delictivo, acumula 56 detenciones, muchas de ellas por actos similares cometidos en templos cristianos de otras provincias, tal y como han confirmado fuentes conocedoras.
La investigación judicial continúa únicamente por un presunto delito de robo con fuerza, pese a que la Asociación Abogados Cristianos, con quien ha hablado OKDIARIO Andalucía, solicitaba que se incluyera también un delito de profanación. El auto judicial recoge que el acusado accedió al templo tras fracturar la puerta principal y sustrajo efectos por valor de unos 30 euros. Los daños materiales fueron tasados en más de 1.600 euros.
Según la denuncia, el hombre rompió lampadarios, forzó limosneros y causó destrozos en armarios y otros enseres. La asociación denunciante sostiene que defecó dentro del recinto sagrado «en un acto de desprecio simbólico y profanatorio», lo que ha provocado una fuerte indignación entre los feligreses de la parroquia.
El arresto fue posible gracias al hallazgo de una huella parcial en una caja de llaves tirada en el templo. La Policía Científica logró identificar al sospechoso a través de técnicas lofoscópicas avanzadas, y se dictó una orden de detención. Finalmente, fue localizado el 27 de noviembre en un control en la Estación Sur de Madrid. Llevaba en su mochila dos destornilladores compatibles con robos con fuerza.
Desde Abogados Cristianos han criticado la falta de contundencia judicial frente a este tipo de ataques, que consideran una muestra más de «cristianofobia», y han advertido de que el intento del Gobierno de Pedro Sánchez por eliminar el delito contra los sentimientos religiosos «sólo alienta este tipo de agresiones».