Crisis Migratoria

Interior expulsó a 227 inmigrantes ilegales de Arguineguín por una “concatenación de pequeños errores»

El 17 de noviembre pasado dos centenares de personas fueron expulsadas del muelle de Mogán y durante horas vagaron desorientadas por el municipio.

La propia alcaldesa fue en persona a organizarlos en autobuses y acabaron a las puertas de la Subdelegación del Gobierno desde donde fueron alojados en hoteles.

Ver vídeo

Al día siguiente de las vergonzosas imágenes de la expulsión de cientos de inmigrantes ilegales del muelle donde los atendían tras llegar en patera, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, prometió investigar en profundidad quién había sido el responsable. Cinco meses después, en una respuesta parlamentaria, Interior culpa al infortunio y los errores a la imagen que define la gestión de la crisis migratoria en Canarias.

Noviembre de 2020 fue el mes que marcó el triste récord de llegadas de inmigrantes ilegales a Canarias en la mayor crisis sufrida por las Islas en el ámbito migratorio en la última década: 8.157 seres humanos llegaron a bordo de embarcaciones ilegales desde las costas africanas. En ese contexto también se produjo la más vergonzosa de las acciones de los ministerios encargados de gestionar la situación. Interior dejó en la calle y a su suerte a 227 personas a las que expulsó del infame muelle de Arguineguín.

Ahora, en abril de 2021, han llegado las explicaciones y ni de lejos son nada satisfactorias. Según Interior aquella vergonzosa imagen se debió a una «concatenación no deseada de pequeños errores». Así lo ha puesto, negro sobre blanco, el Ministerio dirigido por Fernando Grande-Marlaska en un documento oficial.

El pasado 3 de marzo el senador de Coalición Canaria, Fernando Clavijo, presentó esta pregunta: “¿Cuáles son las conclusiones de la investigación anunciada por el ministro del Interior sobre el traslado de más de 200 migrantes el pasado día 17 de noviembre desde el puerto de Arguineguín a la Plaza de la Feria, en Las Palmas de Gran Canaria?”

Y no lo hizo por nada. Lo hizo porque al día siguiente de que todos los medios de comunicación de este país difundieran la imagen de 227 inmigrantes vagando por el municipio grancanario de Mogán tras ser expulsados de Arguineguín, el ministro del Interior aseguró que se iba a investigar a fondo ese hecho y en caso de detectarse descoordinación se depurarían responsabilidades.

Para quien no recuerde el detalle de los hechos, el 17 de noviembre Arguineguín tenía unos 2.500 inmigrantes apiñados y durmiendo al raso tras ser rescatadas por Salvamento Marítimo. Alguien decidió en un muelle en el que sólo estaba Cruz Roja, representantes de la subdelegación del Gobierno y Policía que eran demasiados, y echaron a 227 fuera de las instalaciones.

Vecinos solidarios

Lo curioso es que la intención era tenerlos confinados en el muelle como medida de seguridad sanitaria, pero el hacinamiento era excesivo, así que había que aligerar carga de personas. Y eso no fue desacertado. Lo terrible es que los dejaron literalmente en la calle con una bolsa de plástico con unos pocos enseres. Tuvo que ser la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, la que contrató varios autobuses para trasladar a los erráticos inmigrantes ilegales hasta la ciudad de Mogán, pero una vez allí se quedaron como estaban: solos, sin dinero y desorientados. Así decidieron concentrarse ante la subdelegación del Gobierno mientras eran los propios vecinos los que les acercaban a la plaza en la que estaban comida y agua.

Al final los 227 inmigrantes ilegales acabaron siendo alojados en complejos turísticos de la isla de Gran Canaria.

¿Y qué dijo el ministro Fernando Grande-Marlaska al día siguiente de la vergonzosa imagen? El senador de Coalición Canaria lo recordaba en el preámbulo de su pregunta parlamentaria: “El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró el pasado día 18 de noviembre que había ordenado una investigación sobre el desalojo de más de 200 migrantes del muelle de Arguineguín (Gran Canaria) y su posterior traslado a la Plaza de la Feria, en Las Palmas de Gran Canaria, y también indicó que se tomarían medidas en el caso de que hubiera descoordinación”.

Pues bien. La respuesta de Interior acaba de llegar, y tanto por su brevedad como por su imprecisión es como poco decepcionante:

«En relación con la pregunta formulada, se informa que tras realizar todas las gestiones pertinentes, recabar todos los datos y realizar las ponderaciones necesarias, se ha llegado a la conclusión de que no se puede individualizar una responsabilidad única en una sola persona o grupo reducido de personas que merezca como reproche una acción disciplinaria o administrativa. La investigación, al contrario, ha arrojado que se trató de una concatenación no deseada de pequeños errores, en un momento especialmente difícil y complicado».

O sea, nadie ordenó nada a nadie y nadie se responsabilizará de lo que sucedió aquel día, y se entiende que ningún otro, porque «era un momento especialmente difícil y complicado». Fuentes policiales recuerdan a OKDIARIO que durante estos meses ha parecido existir una confusión con respecto a la custodia de inmigrantes ilegales, y para quien no lo tenga todavía claro, recuerdan que no se puede retener a nadie contra su voluntad, inmigrante ilegal o no, más de 72 horas. Y esa realidad legal no ha cambiado pese al momento «difícil y complicado».

Lo último en España

Últimas noticias