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El Touch ID vuelve a aparecer en el iPhone Duo, aunque Apple nunca lo dejó de usar

Touch ID iPhone Duo
Fuente: Apple
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Con el iPhone Duo, Apple ha tomado una decisión que rompe con la tendencia de los últimos ocho años, eliminar el Face ID. En su lugar, el sensor de huella dactilar vuelve al botón lateral, el mismo sitio donde ya vive en el iPad Air o el iPad mini. Se trata de una decisión de ingeniería que arranca en el propio hueco disponible dentro de un cuerpo que tiene que abrirse y cerrarse sin romperse, y que explica bastante sobre las prioridades reales del primer plegable de Apple.

Un plegable no puede permitirse dos módulos de Face ID

Face ID necesita el sistema TrueDepth, una combinación de proyector de puntos, cámara infrarroja y sensor de profundidad que ocupa un espacio considerable en el grosor del teléfono. En un iPhone normal ese hueco está resuelto desde 2017, pero el Duo tiene dos pantallas, la interior y la exterior, y una autenticación facial completa habría necesitado duplicar ese módulo en ambas.

Fuente: Apple

Meter dos sistemas TrueDepth dentro de un cuerpo que ya reparte espacio entre bisagra, doble batería y dos paneles habría engordado el grosor del Duo por encima de lo que Apple estaba dispuesta a aceptar. Un botón lateral con sensor de huella, en cambio, ocupa el mismo hueco tanto si el teléfono está abierto como cerrado.

El mismo botón, cerrado o abierto, con dos huellas registradas

El sensor de Touch ID vive en el marco de titanio, en el lateral, y se mantiene en la misma posición sin importar si el Duo está plegado o desplegado. Cerrado, funciona como en un iPhone de toda la vida, apoyar el dedo desbloquea la pantalla exterior. Abierto, el botón sigue estando en el mismo sitio y responde a las mismas huellas registradas.

Como el teléfono se sujeta de forma distinta según el estado en el que esté, cerrado en una mano como un móvil normal, abierto con las dos manos como una tableta pequeña, Apple permite registrar más de un dedo, algo que es un tónica en todos los dispositivos que lo incorporan. Se puede usar el pulgar para desbloquearlo cerrado y otro dedo distinto cuando está abierto, sin cambiar de mano ni de gesto.

Fuente: Apple

Por qué la cámara bajo la pantalla no puede sustituir a Face ID

El Duo sí tiene una cámara frontal bajo la pantalla interior, pero está pensada para videollamadas, no para autenticación biométrica. Le falta la sofisticación del sistema de la Dynamic Island del iPhone 18 Pro, que combina varios sensores para reconocer un rostro con seguridad de nivel bancario.

Meter esa misma sofisticación bajo un panel plegable es mucho más complicado que hacerlo bajo un cristal rígido, y añadir un lector de huella bajo la propia pantalla, la alternativa que usan algunos plegables Android, mete capas extra que también restan grosor y fiabilidad. Frente a ese doble problema, un botón lateral con un sensor ya probado durante años sale más barato y más seguro de fabricar.

El Apple Watch como red de seguridad para quien echa de menos mirar a la pantalla

Para quien viene de años usando Face ID y no quiere acostumbrarse a tocar un botón, Apple ofrece una alternativa que ya existía en Mac, desbloquear el iPhone Duo automáticamente si el usuario lleva puesto y desbloqueado su Apple Watch. Basta con estar cerca del teléfono para que la autenticación se complete sin usar el dedo.

Captura: Nacho Grosso

No es una función nueva creada para el Duo, es la misma que permite desbloquear un Mac con el reloj desde hace años, adaptada aquí como complemento y no como sustituto de Touch ID. Sirve como red de seguridad en situaciones concretas, con las manos ocupadas o mojadas, pero no cambia el mecanismo principal de desbloqueo del teléfono.

Touch ID no es una novedad, es una tecnología con más de una década a sus espaldas

Apple no ha tenido que inventar nada para el Duo, ha recuperado una tecnología propia con más de diez años de recorrido. Touch ID debutó en el iPhone 5S, en 2013, y desde entonces ha sobrevivido a generación tras generación de sensores biométricos más nuevos. Hoy sigue presente en el botón lateral del iPad Air y el iPad mini, y también en el teclado de los MacBook Air y MacBook Pro, donde además funciona como interruptor de encendido.

Llevar esa misma pieza, madura, fabricada a gran escala y probada durante más de una década en formatos muy distintos, a un teléfono plegable es mucho menos arriesgado que desarrollar un sistema de reconocimiento facial nuevo solo para este modelo. Apple ha preferido reutilizar una solución que ya conoce a fondo antes que forzar Face ID en un cuerpo que no estaba pensado para él.

Quitar Face ID de un iPhone de última generación suena, a primera vista, a un paso atrás. Pero la explicación no tiene que ver con recortar seguridad, sino con las limitaciones físicas de un cuerpo que se dobla por la mitad y que ya reparte su espacio interior entre dos pantallas, una bisagra y dos baterías.

El resultado es un sistema de desbloqueo que funciona igual de bien cerrado que abierto, algo que Face ID nunca ha resuelto del todo bien según el ángulo de la cámara. No es la solución más moderna del catálogo de Apple, pero sí la más práctica para la forma que tiene el Duo de convivir con sus dos pantallas, apoyada en una tecnología que ya lleva trece años demostrando que funciona.

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