Sánchez endosa a Vivas la gestión de los menas pese a que la jefa del Área de Menores era la presidenta local del PSOE
El presidente zanjó con "Eso a Vivas, pregúntele" la pregunta clave por los menores en Ceuta en el Congreso de los Diputados
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, traslada al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, la responsabilidad por los miles de menores no acompañados que permanecen en la ciudad en condiciones infrahumanas. Lo hizo con apenas cuatro palabras, «Eso a Vivas, pregúntele», el 16 de septiembre de 2026. Sin embargo, resulta que la técnica que gestiona el Área de Menores en el Gobierno de Vivas, Toñi Palomo, ha sido presidenta del PSOE de Ceuta, cuya ejecutiva ha sido disuelta ese mismo mes.
Sánchez respondió así en un pasillo del Congreso de los Diputados. Una periodista le había preguntado cómo explicaba que todavía hubiera miles de menores en Ceuta. El presidente, con altanería, no se detuvo y no atendió con la normalidad lógica a la informadora. La frase marcó la agenda política de la jornada y evidenció la ruptura entre Moncloa y el Ejecutivo ceutí.
Fuentes de Moncloa señalan abiertamente al Gobierno autonómico. Esgrimen que el Gobierno de Ceuta no quiere mandar menores a la Península. Todo está bloqueado por el PP, según dicen sin pruebas. A su juicio, en manos de los populares está acelerar los expedientes y firmar convenios entre autonomías para desatascar la situación.
El Ejecutivo ha llegado a la conclusión de que Vivas cumple órdenes de Génova en contra de lo que supuestamente quería hace unos meses. Según esas fuentes, Vivas ha pasado de ser uno de los más fervientes defensores de la derivación de menores a la Península a defender la devolución de todos ellos a Marruecos.
La respuesta del Partido Popular ha sido tajante. «Que los devuelvan a todos, sin excepción», dicen desde Génova. El PP de Alberto Núñez Feijóo no contempla convenios ni traslados acelerados.Los populares tildaron a Sánchez de «frívolo» e «insensible» por su respuesta.
PSOE de Ceuta
La frase de Sánchez ha coincidido en el tiempo con la crisis interna del socialismo ceutí. La jefa del Área de Menores de la ciudad, Antonia (Toñi) Palomo, ha ejercido como presidenta del PSOE de Ceuta en la ejecutiva de Miguel Ángel Pérez Triano hasta finales de septiembre.
El propio partido llegó a destacar en un comunicado que Palomo «aporta su experiencia, solvencia» a la formación. Lo hizo al felicitarla por un premio que le habían dado a la responsable de la gestión de la infancia en Ceuta desde el Ejecutivo de Vivas.
En septiembre de 2026, Pérez Triano ha dimitido y se ha retirado de la política activa. La dirección federal de Ferraz ha disuelto la ejecutiva local y ha nombrado una comisión gestora. En todo caso, durante los dos primeros meses de la invasión, la presidenta del PSOE ceutí ha sido la encargada del tema de los menas. Sin embargo, ha optado por un perfil muy bajo para no criticar, como hace su jefe Vivas, al Gobierno central del PSOE.
Desde el 29 de septiembre, esa gestora la preside la docente y activista Sandra López Cantero.
Pese a su pasado orgánico socialista, el puesto de Toñi Palomo en el Gobierno de Vivas es de perfil técnico. Ha mantenido reuniones de urgencia con la ministra de Infancia y Juventud para coordinar inspecciones, censos de menores y nuevas estrategias de acogida.
El precedente de 2021
La responsable de Menores conoce bien la discusión entre derivar y devolver. Tras la entrada masiva de mayo de 2021, Palomo se convirtió en la principal voz técnica que advirtió de irregularidades en la devolución exprés de menores marroquíes.
Según sus comparecencias judiciales, la Delegación del Gobierno y la Ciudad la apartaron del procedimiento en agosto de 2021 por su desacuerdo con el método. El 11 de agosto de aquel año la llevaron a la frontera del Tarajal, en lo que definió como una «encerrona».
En el juicio celebrado en junio de 2025 en Ceuta fue rotunda. «Eso era prevaricar», declaró, según recogió El Faro de Ceuta. Sostuvo también que «jamás hubo asesoramiento jurídico».
Ya en julio de 2021 había advertido de los límites del sistema: «Ceuta puede atender de unos 60 a 90 menores porque no tenemos estructuras para más». Desde entonces ha reclamado mecanismos ágiles de derivación a la península y más solidaridad de las comunidades autónomas.
Ese reparto que Palomo ha defendido con contumacia es precisamente el que, según Moncloa, el Gobierno de Vivas se niega ahora a impulsar.
La pregunta que Sánchez despacha en un pasillo del Congreso tiene, por tanto, un destinatario con dos caras. Va dirigida al presidente popular de Ceuta, pero aterriza en la mesa de una funcionaria con carné de presidenta socialista. En Ceuta, la respuesta a «pregúntele a Vivas» quizá esté en el despacho de al lado.