Los militares de Ceuta se hartan de las agresiones y piden audiencia al Rey como jefe supremo de las Fuerzas Armadas
Quieren que conozca la realidad de los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas en esta misión
También quieren que sepa que se están cometiendo "los mismos errores que en la DANA"

Los militares de Ceuta se han hartado de las agresiones y otros problemas que están sufriendo y han pedido una audiencia al Rey como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, según ha podido saber OKDIARIO en exclusiva. Quieren transmitirle de primera mano cuál es la verdadera situación que atraviesan en la ciudad autónoma, donde prácticamente todas las unidades militares trabajan a destajo en esta crisis de seguridad nacional.
Los militares sufren constantes ataques de los invasores, que cada vez actúan con más violencia: emboscadas con apedreamientos, intentos de apuñalamiento, amenazas de muerte con cuchillos, patadas, puñetazos y ataques con cócteles molotov. Hasta les ponen trampas en los acantilados para que caigan al vacío. Ya hay efectivos con fractura de peroné, dislocación de rodilla y multitud de traumatismos de estos ataques.
Y frente a esta situación, muchos de ellos sólo disponen de porras y algunos otros de porras y spray pimienta, por lo que se ven obligados a tener que llamar al 112 pidiendo auxilio para no ser linchados. El Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin dotar a todos los efectivos de un fusil, pese a que en el resto de la Península todos los militares llevan su arma reglamentaria cuando están de maniobras.
Además, los militares se movilizaron el pasado 16 de septiembre en Ceuta para exigir la inmediata consideración de agentes de la autoridad en esta misión, así como el reconocimiento urgente de la profesión de riesgo. Unas reivindicaciones que el Ejecutivo sigue sin atender.
Se plantan y dicen: ¡Basta ya!
Tanto aquella concentración como esta petición de audiencia al Rey han sido desplegadas por la Asociación de Tropa y Marinería (ATME). «No se puede exigir profesionalidad, sacrificio y compromiso sin garantizar lo más básico», denuncia en OKDIARIO Marco Antonio Gómez, presidente de esta asociación, criticando «el abandono que sufren los militares», muchos de los cuales están echando a diario «hasta 16 horas de más sin quejarse».
Los militares quieren poner sobre la mesa al Rey la «indefensión que padecen», que están «desarmados» y «sin medios de protección adecuados» ante una situación de «riesgo extremo». Además, quieren informarle de que no pueden reprimir ni se les envían refuerzos, y que se encuentran «impotentes».
«Queremos informar a su majestad de todo lo que está ocurriendo en Ceuta y que no tenga que enterarse sólo por los medios de comunicación, sino que reciba la información a través de sus hombres y mujeres, que son representados por nuestra asociación», declara Marco Antonio Gómez.
Quieren darle información «de primera mano, para que no vaya adulterada y que no tenga ningún tipo de duda de ella, ya que la va a recibir de los hombres y mujeres que están dando la cara en Ceuta».
La carta al Rey
«Con motivo de la situación que atraviesa actualmente el personal militar, solicitamos respetuosamente una audiencia con su majestad el Rey», comienza ATME su misiva a la Casa Real, indicando que a ella asistirá la Junta Directiva.
En la carta, enviada este miércoles y a la que ha tenido acceso OKDIARIO, esta asociación destaca que desean trasladar al Rey, «en su condición de jefe supremo de las Fuerzas Armadas, la profunda preocupación existente entre los miembros de las Fuerzas Armadas y, en particular, entre los pertenecientes a la escala de Tropa y Marinería», a la que representan, «quienes llevan años esperando mejoras significativas en sus condiciones profesionales, laborales y retributivas».
Asimismo, quieren «exponer la especial preocupación que suscita la situación del personal militar destinado en Ceuta, especialmente en lo relativo a su seguridad personal y familiar, así como la percepción de una insuficiente atención a las necesidades que esta realidad plantea».
«Resulta especialmente llamativo que, mientras las Fuerzas Armadas continúan siendo una de las instituciones más valoradas por la ciudadanía y reciben un reconocimiento constante por parte de los representantes públicos, muchos militares perciben que las mejoras aplicadas a otros colectivos de la Administración Pública y a las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado no tienen reflejo en su propio ámbito profesional», prosiguen los militares en su misiva.

Además, destacan que «esta sensación de desatención se ve reforzada por la falta de avances en reivindicaciones históricas y ampliamente demandadas, tales como la actualización de las retribuciones, la aprobación de una Ley Única de la Carrera Militar que integre a todas las escalas y elimine la elevada temporalidad existente, el reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo o la necesaria actualización y mejora de la Ley Orgánica de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas».
Por todo ello, los militares consideran «de gran importancia poder trasladar directamente a Su Majestad estas inquietudes y preocupaciones, con el máximo respeto institucional y con el firme propósito de contribuir a la mejora de las condiciones de quienes sirven a España desde las Fuerzas Armadas».
Pendientes de fecha
El 3 de abril de 2024, ATME también envió una misiva a la Casa Real solicitando una audiencia. La carta fue respondida apenas 10 días después por el jefe de la Casa Real, Camilo Villarino, indicando que tomaba nota de la petición y que quedaban pendientes de señalar una fecha.
«Todos los militares hemos escuchado las palabras del Rey sobre Ceuta en la recepción de la cena de gala dedicada al presidente de Francia en su visita a España y ahora queremos que se ponga fecha a la audiencia para transmitirle lo que está ocurriendo con el personal de las Fuerzas Armadas», declara a este diario el presidente de ATME.
En la citada recepción, el monarca valoró la situación de manera contundente y dejó un mensaje claro: «La violación de la frontera española, que es, también, una frontera europea, es inaceptable». Expresó así por segunda vez de forma pública su posición mientras espera a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ponga fecha a su viaje. El pasado 15 de septiembre, Felipe VI también elogió en un acto en Madrid el «ejemplo de civismo» de esta ciudad autónoma en una situación «de extraordinaria complejidad».
Los mismos errores que en la DANA
ATME también quiere informar al Rey en la audiencia de «otra situación humillante, como son los impagos que se están produciendo en Ceuta en los módulos y dietas del personal desplegado». Según expone, se están dando «diferencias económicas entre militares de hasta 400 euros haciendo las mismas horas de trabajo, llevando desplegando los mismos días y siendo de la misma unidad».
«Es inadmisible y humillante que el Ministerio de Defensa no pague debidamente a nuestros militares por este despliegue», critica el presidente de esta asociación, subrayando que «es una vergüenza que nuestros militares sean moneda de cambio y encima mal pagados, pese a estar realizando un despliegue excepcional y de una complejidad total».
«El Ministerio de Defensa no les está pagando como se debe y vuelve a hacer el ridículo de una manera enorme cometiendo los mismos errores que en la DANA, que siguen sin resolverse», apunta Marco Antonio Gómez, en referencia a que «más de un año después, algunos compañeros siguen sin cobrar los incentivos por aquella misión».
A los militares también les indigna que haya quienes «están criminalizando a las Fuerzas Armadas diciendo que son unos agresores por las acciones que han cometido cuatro indeseables». Asimismo, tampoco ven justo que los agresores de los militares, por ofrecerse a marcharse a Marruecos, queden impunes, sin ningún reproche penal ni económico.
Como recientemente ha revelado este diario, las medidas adoptadas por el Ejecutivo frente a las agresiones a los militares se han limitado a dotarlos de spray pimienta y ordenarles que quiten su nombre del uniforme para «evitar nuevos episodios de amenazas».
Los militares ya dijeron alto y claro en la concentración del 16 de septiembre «basta ya». Y no sólo el colectivo y sus familiares, también vecinos de Ceuta, así como policías nacionales y guardias civiles desplegados, a los que precisamente los militares dan apoyo en esta misión, en la que incluso se han infestado de sarna.
«No estáis solos, no estáis solos» y «militares, autoridad», fue el grito de los ciudadanos y agentes en esta movilización histórica –la primera de militares que se ha realizado en Ceuta en la historia del Ejército, en la cuna de la Legión– y que fue secundada por nada menos que 1.500 personas para denunciar esta situación que, sin embargo, sigue sin mejorar.
Un apoyo ciudadano y policial que también recibieron el pasado 13 de junio en una concentración frente al Congreso de los Diputados por «el mísero sueldo de los soldados: 1.326 euros».
Al no haber avances, los militares quieren que la última palabra la tenga su majestad.