Piden 6 años de cárcel para un hombre que intentó quemar una oficina de la Seguridad Social llena de público
Se presentó con una garrafa de gasolina y un mechero en la mano
Está acusado de un delito de incendio y de lesiones a un policía y un vigilante de seguridad

El acusado, un hombre de 71 años, entró con una garrafa de gasolina en una oficina de la Seguridad Social para quemar las instalaciones repletas de usuarios. Fue en Madrid, en el año 2023 y ahora la Fiscalía le pide 6 años de prisión por un delito de incendio y tres meses por lesiones al policía y al vigilante de seguridad que sufrieron heridas cuando le impidieron consumar la tragedia.
El escrito del fiscal relata que el sujeto, de 71 años, entró sobre las dos menos veinte de la tarde en una oficina del Instituto Nacional de la Seguridad Social de la calle Serrano de Madrid, portando en una mano una garrafa de medio litro de gasolina y en la otra un mechero.
Al asaltante no le importó intentar quemar la oficina de la Seguridad Social a pesar de que en ese momento estuviera repleta de personas. Fiscalía, añade que el acusado vertió la gasolina en el suelo intentando prender fuego con el mechero pero no logró su propósito gracias a la intervención de terceros.
Un vigilante y un policía se lo impidieron
Fue un vigilante de seguridad el que le impidió prender la gasolina. El vigilante reaccionó de inmediato y comenzó un forcejeo con el incendiario para arrebatarle el mechero de las manos.
En ese mismo momento llegó un policía nacional que se abalanzó sobre el acusado para evitar que consiguiera quemar la oficina de la Seguridad Social y ambos cayeron al suelo empapándose de gasolina.
Tendrá que pagar el uniforme del policía
Como consecuencia de la refriega con el incendiario frustrado, el agente sufrió intoxicación por inhalación de carburantes, que requirió de asistencia médica y de la que tardó en curar dos días.
Además de la pena de seis años de prisión la Fiscalía solicita que el incendiario sea condenado a pagar una multa de 540 euros e indemnizaciones de 100 euros al policía por las lesiones que sufrió y de 112 euros al Ministerio del Interior por los daños que produjo en el uniforme del agente.