El ‘síndrome post-ébola’ inquieta a los virólogos y afecta ya a los curados
Cunde la alarma tras el último aviso de Meteored: una borrasca atlántica que desconcierta a los meteorólogos llega en 2 días con lluvias fuertes y vendaval
Jorge Rey lo tiene claro para finales de agosto: fuertes tormentas y un bajón radical de temperaturas histórico que rompe los pronósticos en España
Lo que los meteorólogos tienen en el radar para los próximos días no es precisamente calor: una masa de aire polar y hasta 10 grados menos de golpe
El caso de una enfermera escocesa, Pauline Cafferkey, ha levantado más que sospechas estos últimos días. La profesional había superado el ébola, pero está sufriendo complicaciones que invitan a pensar a los virólogos en unas consecuencias negativas a largo plazo para la salud.
La persistencia del ébola en supervivientes abre con urgencia una vía de investigación. El virus puede esconderse en los ojos o los testículos pese a estar fuera del torrente sanguíneo, haciendo más difícil una derrota definitiva del mal que ya casi se celebraba.
El ‘síndrome post-ébola’, como ya es conocido, reside en fluidos en compartimentos poco accesibles del cuerpo y por tanto no sólo es peligroso para terceros: la inmunidad que se creía en quienes ya han sufrido el virus es total.
En su último brote, declarado en marzo de 2014, el peor conocido, el ébola ha infectado a 28.000 personas y matado a más de 11.300, con Guinea, Sierra Leona y Liberia como grandes afectados.
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