23 de Mayo, Día Mundial del Melanoma

La regla del ABCDE permite saber si una lesión puede ser maligna

El primer signo del melanoma es un cambio en la forma, el color, el tamaño o el diámetro del lunar

La regla del ABCDE permite saber si una lesión puede ser maligna
La vigilancia es un requisito indispensable para el cuidado y la prevención de enfermedades cutáneas.

La piel envejece con nosotros, y aunque podemos nacer con manchitas y lunares de manera congénita, a lo largo de nuestra vida irán apareciendo pequeñas lesiones cutáneas y lunares que tendremos que vigilar.

La dermatóloga del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Ana Molina, señala en la obra ‘Piel sana, piel bonita’ que «los lunares son acumulaciones benignas de melanocitos, y, contrariamente a lo que se piensa, los lunares con los que nacemos tienden a ir desapareciendo con el paso del tiempo porque los melanocitos se ‘cansan’ de producir ese exceso de melanina y estos acaban por aclararse y desaparecer».

Una persona tiene de media entre 10 y 40 lunares, todos ellos distintos: los hay duros, colgantes, blancos… y algunos presentan protuberancias. Como decía la canción de Quirio Mendoza, «ese lunar que tienes cielito lindo junto a la boca», aunque puede resultar atractivo, realmente se trata de un lunar verrugoso. A pesar de que normalmente no tienden a convertirse en malignos, la doctora Molina advierte de que «son los que más se extirpan en consulta por motivos estéticos».

El problema con las manchas cutáneas y los lunares es que pueden degenerar, y no tenemos memoria para registrar y procesar cómo evoluciona cada motita de nuestra piel. Por eso, la vigilancia es un requisito indispensable para el cuidado y la prevención de enfermedades más graves.

Asimismo, la doctora explica la función de estos expertos observadores: «Los dermatólogos no solo analizamos las zonas concretas de la piel, sino que tratamos a la persona en sí, porque se trata del órgano más grande del cuerpo y, con el paso de los años, pierde elasticidad, el daño solar se va acumulando y aparecen las manchas y las zonas con mayor posibilidad de desarrollar un cáncer de piel. Por eso es necesario un abordaje integral».

Los signos que debes reconocer

El cáncer de piel que deriva de los melanocitos se denomina melanoma. Este puede aparecer sobre un lunar previo o sobre la piel normal. Cuando el melanoma es muy pequeño también puede parecer un lunar. Generalmente, el primer signo de la enfermedad es un cambio en la forma, el color, el tamaño o el diámetro del lunar existente. Se puede seguir esta sencilla regla que nos ofrece la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV) con el fin de que aprendamos a verificar si es el momento de acudir al especialista tras sospechas:

  • Asimetría. En alguno de sus ejes, la forma de una mitad no es igual a la de la otra mitad.
  • Bordes irregulares. Poco nítidos, con muescas o borrosos en su contorno.
  • Color no uniforme o variado. Pueden aparecer diferentes áreas de colores dentro del mismo con tonos de negro, castaño y tostado y verse zonas blancas, grises, rojas, rosadas o azules.
  • Diámetro. Hay aumento de tamaño. Los melanomas pueden ser pequeños, pero la mayoría tienen más de 6 milímetros de ancho.
  • Evolución. El lunar cambia significativamente en pocas semanas o meses.

Con el fin de reducir el impacto del melanoma, la Fundación Piel Sana de la AEDV presentó el pasado 4 de mayo la campaña Euromelanoma España 2022 bajo el lema ‘Escanea tu piel’, una iniciativa que pretende concienciar sobre la importancia de los cuidados de la piel para prevenir el cáncer cutáneo.

Para ayudar a este control, la iniciativa es avalada por eDerma, una herramienta que permite hacer fotos específicas de una zona del cuerpo, clasificarlas y almacenarlas para poder valorar si hay cambios significativos en el tiempo.

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