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¡Anímate a tener un huerto urbano!

¡Anímate a tener un huerto urbano!
¡Anímate a tener un huerto urbano!

Si eres de esos urbanitas que disfruta cogiendo la bicicleta o el transporte público para sus trayectos y lee las etiquetas de los productos del supermercado para saber su procedencia y composición, hay algo claro y es que estás al día de las noticias medioambientales y de salud. Si te interesa envolverte en un entorno natural entonces anímate a tener un huerto urbano.

Como urbanita ecologista y también por si nos vuelven a confinar en algún momento, sopesa la idea de crear tu propio huerto en casa.

No necesitas una gran jardinera ni un gran apartamento, pues si no tienes balcón ¡siempre puedes recurrir a la azotea de tu edificio! Cuando descubras lo sencillo que puede ser crear uno para tener a mano los pequeños vegetales de tus platos de cada día, no podrás quitarte la idea de la cabeza ¡hasta tener tu propio huerto!

Que no solo te ofrecerá productos naturales cultivados por ti, sino que también aportará varios beneficios a tu vida y a la de los que te rodean.

Mejora del medio ambiente

Empezar a cosechar tus vegetales, harán que des más valor a lo que comes y aprenderás a reciclar de verdad gracias a la técnica del compostaje que se basa en usar los residuos orgánicos de la casa para que tus plantas crezcan más sanas y fuertes.

Los huertos urbanos, además, contribuyen a reducir las emisiones netas de dióxido de carbono y fomentan tanto el compromiso y la dedicación (valores que te serán reconocidos en todas las áreas de tu vida) como los lazos sociales, si es que decides compartir tu pequeño rincón con vecinos, familia o pareja.

Qué debes hacer antes

Para empezar la aventura de cultivar tus propios alimentos, asegúrate que es seguro poner un peso adicional en el balcón o la azotea dependiendo de donde quieras situar tu plantación y que, por supuesto, las macetas o jardineras reciben suficiente luz.

Una vez decidido el lugar, solo necesitarás tierra, abono, una azadilla de mano y una pequeña pala de punta. Si también cuentas con un pulverizador, una mochila rociadora o unas tijeras de podar, todas serán bienvenidas, aunque no son estrictamente necesarias para los principiantes.

Ahora si, elije tus semillas y con paciencia y constancia ¡empezarás a ver resultados pronto! Prueba con lechugas, porros, cebollas, tomates o berenjenas, ideales para empezar al igual que las fresas silvestres. ¡Ya puedes tener un huerto urbano!

Cuando tengas más práctica, anímate con judías, guisantes, habas e incluso naranjas. Pero en ningún caso quieras correr, una de las claves para el éxito, será no sobrecargar tu huerto.

 

 

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