Trump y el espejismo de Wall Street

Trump y el espejismo de Wall Street

Hace una semana aparecieron rumores en Wall Street de que parte de la última subida vertical en los parqués había sido causada por la necesidad de comprar 17.000 millones de bolsa americana de un fondo llamado Catalyst Fund. Este fondo no es convencional: usa unos derivados llamados «opciones» para mantener posiciones con mucho apalancamiento. Esto es algo bastante normal en fondos de inversión especializados pero, cuando estas posiciones van en tu contra, los números se vuelven astronómicos, como los 17.000 millones ya mencionados —el fondo tiene capital de “sólo” 2.800 millones—.

Básicamente, para que se entienda, el fondo apostó a que el S&P 500 —índice de referencia americano— no subiría mucho. Cuando empezó la subida Trump, el fondo comenzó a acumular pérdidas, ya que la bolsa subía violentamente hacia arriba. Para mitigar el daño, el fondo se cubría comprando futuros del S&P 500 con cada nueva subida. Un futuro es un contrato derivado de un índice, materia prima, bono o divisa. En el caso del S&P 500, por ejemplo, el comprador de un futuro a tres meses compra al precio en el que está el índice el día de compra. Luego, el día de vencimiento del contrato, si el S&P 500 ha subido la contraparte le abona la diferencia entre lo que ha pagado el día de compra  y lo que vale a vencimiento.

Esto resultó un caso de retroalimentación positiva, donde los especuladores tuvieron una idea inicial como la de que Trump es bueno para los mercados. Al mismo tiempo, estaba Catalyst Fund comprando S&P 500 sin parar porque tenía que amortiguar las pérdidas de su apuesta de que el índice no iba a subir mucho, comprando futuros del S&P 500. Los especuladores veían sus ideas reforzadas ya que había una “mano fuerte” —Catalyst Fund— en el mercado validando su hipótesis de que Trump es bueno para los mercados, por lo que seguían comprando. Lo que a su vez creaba un movimiento más exagerado con lo cual el fondo estaba obligado a comprar cada vez más futuros.

Los americanos observaban lo “bueno” que es Trump para la economía, ya que la bolsa subía violentamente. Los americanos se contagiaban de este positivismo y se unieron a la subida de las bolsas, además de expresar gran positivismo en las encuestas. Otra razón para que la bolsa subiera más y el fondo tuviera que comprar más agresivamente todavía, permitiendo que la retroalimentación positiva siguiera su curso. Esta situación continuará hasta que el fondo deje de comprar y ya no haya “mano fuerte”. En ese momento, los especuladores pensarán que la bolsa está cara, además de que Trump tiene riesgos para el comercio global y los datos económicos están empeorando en Estados Unidos. Entonces empezarán a vender y como hay poca resistencia hacia abajo porque todo el mundo ya ha comprado, se activará la retroalimentación negativa.

Volviendo al presente, según la CNBC, el gestor y fundador de Catalyst Fund ha confirmado que ha tenido “algo” de efecto sobre los mercados con su necesidad de cubrirse 17.000 millones, pero que no toda la subida ha sido causada por su fondo. Hay otros muchos rumores pero lo que sabemos con certeza es que Catalyst Fund ha tenido que comprar una enorme suma de futuros del S&P 500, que el volumen de contratos de opciones en el S&P 500 ha explotado desde que Trump ostenta el poder y que el fondo ha tenido la peor pérdida de su historia. También sabemos, gracias a un comunicado de Catalyst, que ya han cerrado todas sus posiciones. Veremos si la retroalimentación positiva puede continuar.

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