El machismo de ETA

El machismo de ETA

«Frente a la violencia contra las mujeres, gora borroka feminista!», clamaba el miércoles la portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, por el 25-N. Y así, al verla subida en la escalinata del Palacio de las Cortes como si su pasado fuera inmaculado, guardando el protocolario minuto de silencio, uno no podía dejar de pensar en las mujeres víctimas de la banda terrorista ETA por las que esta diputada bildutarra nunca hizo tal gesto luctuoso.

Y no fueron una, ni dos, ni tres, sino cincuenta y ocho (58). Tampoco vale decir, antes de que hable la progresía del pensamiento único o los negacionistas del legado etarra, que todas ellas fueron víctimas «colaterales» a los objetivos de la banda o que ETA no miraba el género cuando mataba. A los miserables que defiendan lo primero, sólo recordarles que los pistoleros marcaron en su agenda y atentaron directamente contra al menos media docena de estas mujeres, como fue el caso de la fiscal Carmen Tagle, asesinada tras interrogar a Josu Ternera, el nuevo hombre de paz para Pedro Sánchez a tenor de su pacto con Bildu-Sortu; la policía María José García o la agente de la Ertzaintza Ana Isabel Arostegi, que fue homenajeada el año pasado con una placa en Arcaute con todos los partidos presentes menos Bildu.

Y los rastreros que sostienen lo segundo, que sepan que el horror, la barbarie etarra, no tiene género. Porque quien pone un coche bomba contra una casa cuartel para causar la mayor de las tragedias humanas, desprecia tanto la vida de un hombre como de una mujer. Había embarazadas, que nunca cumplieron su sueño, y había también niñas (¿Hay algo más inocente?), como las sobrinas del diputado de Vox Francisco José Alcaraz. Miriam y Esther, gemelas de tres años de edad. El cerebro de aquel atentado contra la Guardia Civil en Zaragoza fue también Josu Ternera.

Salvo el recuerdo en redes sociales por parte de la Fundación del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en otras fechas violetas, estas mujeres parecen invisibles a ojos de este Gobierno. Eso sí, seminarios de pura ideología de género organizados por la cartera de la Kirchner de Galapagar, los tenemos por arrobas.

Lo que no sabrán, o tal vez sí, viendo sus amistades peligrosas, en el Ministerio de Igual-da es aquello de «Egin señala y ETA mata», que se decía. Siendo su redactora jefa, la bildutarra Aizpurua. Tampoco les sonará, o tal vez sí, viendo las visitas de su líder Pablenin a las herriko-tabernas, que las mujeres de los verdugos se mantenía en una posición relegada, de subordinación a su gudari, sin iniciativa política, y confinadas al cuidado de la familia. Éste ha sido el machismo interno de ETA. Mientras que el externo, además del dolor que causaron los chantajes y los secuestros en muchas familias, supuso un derramamiento de sangre que dejó sin vida a 58 mujeres, mutiló a otras para siempre y rompió el alma a todas aquellas que perdieron a un ser querido. Las mismas que todavía hoy sufren el daño psicológico de presenciar acercamientos de etarras y homenajes a asesinos.

*Aquí un pequeño recuerdo a esas mujeres que murieron a manos de ETA

1. María Jesús Arcos Tirado (1974)
2. Francisca Baeza Alarcón (1974)
3. María Josefina Pérez Martínez (1974)
4. Concepción Pérez Paino (1974)
5. María Ángeles Rey Martínez (1974)
6. Hortensia González Ruiz (1979)
7. Dorotea Fetiz (1979)
8. Guadalupe Redondo Vian (1979)
9. María José García Sánchez (1981)
10. Cristina Mónica Illarramendi Ricci (1982)
11. Joaquina Patricia Llanillo Borbolla (1983)
12. María Dolores Ledo García (1983)
13. María Dolores González Cataraín (1986)
14. María José Teixeira Gonçalves (1986)
15. Daniela Velasco Martínez Vidaurreta (1986)
16. María Luisa Sánchez Ortega (1987)
17. María Teresa Torrano Francia (1987)
18. Carmen Pascual Carrillo (1987)
19. Milagros Amez Franco (1987)
20. María Rosa Baldellou Mestre (1987)
21. Sonia Cabrerizo Mármol (1987)
22. Susana Cabrerizo Mármol (1987)
23. Teresa Daza Cecilia (1987)
24. María Paz Diéguez Fernández (1987)
25. María Emilia Eyre Diéguez (1987)
26. Mercedes Manzanares Servitja (1987)
27. María del Carmen Mármol Cubillo (1987)
28. Matilde Martínez Domínguez (1987)
29. Mercedes Moreno Moreno (1987)
30. Consuelo Ortega Pérez (1987)
31. Luisa Ramírez Calanda (1987)
32. Bárbara Serret Cervantes (1987)
33. Silvia Vicente Manzanares (1987)
34. María Cruz Yoldi Orradre (1987)
35. Silvia Ballarín Gay (1987)
36. Esther Barrera Alcaraz (1987)
37. Miriam Barrera Alcaraz (1987)
38. Rocío Capilla Franco (1987)
39. María del Carmen Fernández Muñoz (1987)
40. María Dolores Franco Muñoz (1987)
41. Silvia Pino Fernández (1987)
42. Conrada Muñoz Herrera (1989)
43. Carmen Tagle González (1989)
44. Elena María Moreno Jiménez (1990)
45. María del Coro Villamudria Sánchez (1991)
46. Maudilia Duque Durán (1991)
47. Ana Cristina Porras López (1991)
48. María Pilar Quesada Araque (1991)
49. Nuria Ribo Parera (1991)
50. María Cristina Rosa Muñoz (1991)
51. Vanesa Ruiz Lara (1991)
52. Julia Ríos Rioz (1992)
53. Margarita González Mansilla (1995)
54. Josefina Corresa Huerta (1995)
55. Ascensión García Ortiz (1998)
56. Irene Fernández Perera (2000)
57. Ana Isabel Arostegi Legarreta (2001)
58. Silvia Martínez Santiago (2002)

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