Iglesias compara a Puigdemont con Clara Campoamor 

Iglesias compara a Puigdemont con Clara Campoamor 

Casi medio millón de españoles se exiliaron entre 1936 y 1939, de ellos, menos de la mitad lograron volver en los años 40. Entre los exiliados había muchos ex combatientes del bando republicano, junto con cargos políticos y altos funcionarios, pero a estos los acompañaban millares de familiares incluidos muchísimos niños. El exilio también lo formaron numerosos intelectuales, personalidades de la cultura, artistas, científicos y docentes.

Huyeron sobre todo a Francia y desde allí muchos marcharon a México, Argentina, Cuba, la Unión Soviética, etc. Juan Ramón Jiménez, Clara Campoamor, Luis Buñuel, Jorge Semprún, Severo Ochoa… la lista es interminable. No habían cometido ningún delito, muchos ni siquiera habían participado en la guerra, la mayoría huyó ante la inminente victoria del bando nacional, pero también fueron bastantes los que se fueron por las tropelías de los republicanos. Y la inmensa mayoría tuvieron que salir corriendo con lo puesto y los pocos enseres que cabían en una maleta, perdiéndolo todo.

Puigdemont se escondió en el maletero del coche de su mujer para ocultarse de los agentes que custodiaban su casa de Gerona, y ésta lo llevó hasta un túnel en el que se cambió al maletero de otro coche conducido por un mozo de escuadra amigo que lo condujo hasta Francia. Desde Marsella tomó un vuelo hasta Bruselas, donde se alquiló una mansión que cuesta casi 5.000 euros al mes en un tranquilo barrio de millonarios. Cuenta con 550 metros cuadrados, seis habitaciones, tres baños, sauna, garaje para cuatro coches y una gran terraza de 100 metros cuadrados que da a un jardín de otros 1.000 metros cuadrados. El día antes de que saliera corriendo escondido en el maletero, había sido cesado como presidente de la Generalidad, en aplicación del Artículo 155 de la muy democrática Constitución de 1978.

Puigdemont tiene en vigor una orden de detención del Tribunal Supremo, imputado por los delitos de sedición y malversación por el referéndum ilegal del 1-O y la posterior declaración unilateral de independencia de Cataluña, hechos por los que ya han sido condenados y permanecen en prisión su vicepresidente, Oriol Junqueras, cinco ex consejeros del Gobierno que encabezó el prófugo, la ex presidenta del Parlamento de Cataluña y los líderes de la ANC y de Òmnium. Mientras, Puigdemont acude a la ópera y a los más exquisitos restaurantes de lujo, y disfruta de las visitas de sus familiares y amigos sin que se sepa cómo financia tan lujoso tren de vida, al tiempo que se investigan extrañas transferencias de fondos públicos desde la Generalidad a Bruselas.

Le preguntó el periodista a Pablo Iglesias: “¿Lo considera realmente un exiliado, como se exiliaron muchos republicanos durante la dictadura del franquismo, por ejemplo? ¿Los puede comparar?”, a lo que éste contestó: “Pues lo digo claramente: creo que sí”. Luego desde Podemos parecen haberse dado cuenta de la tremenda barbaridad que había dicho su líder único y absoluto y han pretendido engañar a los más bobos pretendiendo hacer creer que no dijo lo que dijo, que Pablo Iglesias no comparó a Puigdemont con los exiliados del franquismo, pero es que hay vídeo y todos podemos ver y oír que sí lo hizo.

Aunque Puigdemont aún no ha podido ser juzgado, porque huyó escondido en el maletero, sus acciones sí lo han sido y puede afirmarse con rotundidad que los responsables del 1-O, a cuya cabeza se encontraba él, malversaron fondos públicos, causaron «indiscutibles episodios de violencia» para lograr la secesión y movilizaron a la ciudadanía «en un alzamiento público y tumultuario», cometiendo el delito de sedición. Igualito que Juan Ramón Jiménez y Clara Campoamor. Yo no creo que Iglesias haya perdido el juicio, como afirman algunos, creo que su odio contra España le lleva a abrazarse lo mismo a Otegui que a Puigdemont… está en su naturaleza.

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