Memoria para aquel asalto con lanzallamas en RTVE

Palomo RTVE
  • Graciano Palomo
  • Periodista y escritor con más de 40 años de experiencia. Especializado en la Transición y el centro derecha español. Fui jefe de Información Política en la agencia EFE. Escribo sobre política nacional

Se van a cumplir ahora ocho años de aquella primera operación de asalto a RTVE, ordenada por Sánchez nada más aterrizar en el palacio de la Moncloa, y ejecutada por ese nombre odioso y odiable que se llama Carmen Calvo, una interesada arribista donde los haya, como todo el mundo sabe dentro del Partido Socialista.

En aquella conquista manu militari de la radiotelevisión estatal pública, cuando todavía ni siquiera tuvieron tiempo para «arrellenarse» en el poder, conseguido mediante una moción de censura contra la corrupción, la taimada Calvo (la misma que llenaba su nevera durante la pandemia a costa de los impuestos de los españoles y, presumible y presuntamente, también antes y después) utilizó a una pobre y desleída dama, hija de un feroz coronel franquista burgalés, para entrar a sangre y fuego contra RTVE; en la única que sobraba y le dejaron era el tal Fortes y cuatro activistas más. Por unos pocos meses se llevó para el coleto un millón de euros, sin incluir coche nuevo, materializando todas las órdenes que le llegaban de sus amos monclovitas.

Una vez perpetrado todo aquello, se fue a disfrutar del dinerito no ganado. El lanzallamas ya había funcionado con fruición. Gentes extraordinarias como Sergio Martín y Julio Somoano fueron mandados a galeras y, de los casi 200 opinadores, sólo quedaron los lamebotas socialcomunistas y los que cambiaron su chaleco a toda prisa; suele ocurrir.

Cuando creían los bien pensados y, a la vez, mal informados respecto a eso que se ha dado en llamar sanchismo, que el nivel de incompetencia y sectarismo en RTVE no podía alcanzar cotas más altas, pasaba por ahí un muchachito enjuto como una cerilla —¡Algo le pasa al chico de Sayalonga!— al que coopta el régimen autocrático para convertirse en el jefe de RTVE.  Ignoraban los manipuladores sanchistas, o no, que López había pasado por la secta «Legionarios de Cristo» y que, además, era (o es) amigo íntimo de otro que tal baila, el navarro Gerardo Iracheta, del Opus Dei o similar, que tiene productora (La Cometa) abrevando a dos carrillos en ese grupo que cuesta al contribuyente la real friolera de 1.500 millones de euros cada año. Y Barbacid sólo pide 30 a tres años para combatir el cáncer de páncreas…

El resto de los desmanes democráticos ya los conoce el lector. Hace poco estuvieron por aquí eurodiputados para conocer de primera mano el dislate antidemocrático que a diario perpetran la bien alimentada muchachada del López. Creo que ni se dignaron a recibirlos. Han terminado, tras comerse la chuletada con dinero del contribuyente, por creerse que son de verdad. También los Ábalos, Cerdán, Koldos y demás family lo creyeron…

¿Se escandalizan porque otros, los que ellos tratan como enemigos en la RTVE que no es suya, han dicho que utilizarán lanzallamas cuando el pueblo democráticamente lo decida?

Creo que ni siquiera ven ellos mismos los productos que ofrecen a un pueblo tan desarmado como hastiado. Son aprovechados, sí, pero mucho más, podridos moralmente.

Lo último en Opinión

Últimas noticias