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¿Cómo espantar a un gato de tu tejado?

Si tienes molestias en tu tejado a causa del gato de un vecino, aquí te mostramos cómo espantar a un gato de tu tejado. Toma nota de estos trucos.

Gato en el tejado
Trucos para echar del tejado a un gato

Si vives en una comunidad de vecinos es probable que por las noches los gatos anden por los tejados. Seguramente algunos de ellos tengan un hogar y otros sean callejeros. Los gatos son animales independientes y activos, son capaces de sobrevivir sin la ayuda de nadie e incluso pueden buscar su comida por sus propios medios. Si los ruidos en el tejado no te dejan dormir, a continuación, te contaremos algunos métodos para espantar a un gato. Ninguno de ellos le causará daño al animal, sino que son trucos naturales.

Espantar a un gato engañando a su olfato

La vida secreta de los gatos no deja de sorprender, por las noches se los puede ver cruzando calles y aparcamientos, merodeando por jardines y bosques e incluso subiendo a los tejados.

Los gatos son animales maniáticos y, cuando detectan su aroma en un lugar donde han orinado o defecado anteriormente, regresarán una y otra vez. El azufre es una excelente opción para borrar cualquier rastro de olores. Se compra en las ferreterías, se muele y se debe esparcir sobre la zona donde el felino suele hacer sus necesidades. Cuando el animal deje de sentir su olor es probable que no regrese nuevamente al techo.

Gato en el tejado

Existen olores que los gatos no toleran y prefieren alejarse, por eso en muchas tiendas se pueden conseguir repelentes para gatos que suelen estar compuestos por limón, tomillo, pimientos o citronela.

Plantas y otras formas de alejarlos

La lavanda, la ruda y el naranjo son tres diferentes opciones que puedes colocar cerca de tu tejado si quieres que los felinos no se acerquen por las noches. Es probable que el rechazo al olor de estas plantas los mantenga alejados y opten por irse a otros tejados.

Muchas personas que quieren espantar a un gato que anda por la noche por el techo de su vivienda optan por una efectiva y clásica alternativa: colocar un sistema automático de riego. El agua no los lastima, pero tampoco es de su agrado, por eso la primera vez que al minino le caiga agua encima se irá corriendo y no regresará.

Finalmente, una última opción es esparcir cáscaras de cítricos por el tejado. Es algo que los ahuyenta en el instante que la huelen. Eso sí, debes asegurarte de cambiarla cada dos o tres días ya que es probable que con el sol se sequen rápidamente.

Como verás, solo se requiere ser paciente y constante. Poniendo en práctica alguno de estos efectivos métodos lograrás hacerles entender a estas inesperadas visitas que no deseas verlas en tu tejado.

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