Los arqueólogos no disimulan su asombro: descubren en Grecia un casco de 3.500 años hecho con colmillos de jabalí
En Grecia no sólo había grandes monumentos a los dioses y el Partenón. La realidad es que en la arqueología hay descubrimientos que abarcan muchos más ámbitos y épocas. Por ejemplo, un casco con colmillos de jabalí vinculado a la élite guerrera micénica.
El hallazgo ha aparecido en una tumba de la Edad del Bronce y los arqueólogos lo han datado hace 3.500 años. El medio especializado Arkeonews ha informado del descubrimiento.
Se trata de una nueva ventana al mundo militar y simbólico de una de las civilizaciones más influyentes del Egeo antiguo. El casco apareció en una tumba con bóveda cerca de Pylos, en el suroeste de Grecia, un enclave vital de la cultura micénica durante el segundo milenio antes de Cristo.
Descubren en Grecia un casco con colmillos de jabalí de la Edad del Bronce
Según los arqueólogos, el casco está compuesto por decenas de colmillos de jabalí cuidadosamente tallados y cosidos sobre una base de cuero o tejido reforzado. En su interior, contaba con un revestimiento de fieltro que aportaba mayor estabilidad y comodidad al guerrero.
Este tipo de casco, fechado en torno al 1500 a. C., cubría la cabeza y parte del cuello del guerrero. Aunque ofrecía cierta protección, su resistencia era inferior a la de los cascos de bronce que se generalizarían siglos después. Sin embargo, el valor trascendía a la mera protección física.
Según la información publicada por Arkeonews, la fabricación de un casco de estas características requería entre 40 y 50 colmillos de jabalí salvaje, lo que implicaba un importante esfuerzo de caza y elaboración artesanal. Esto convertía la pieza en un objeto excepcional, reservado a individuos de alto estatus.
Los arqueólogos relacionan un casco griego de jabalí con el poder y el estatus
El hallazgo no sólo destaca por su antigüedad, sino también por su carga simbólica. Los cascos de colmillos de jabalí estaban asociados a guerreros de élite y líderes militares dentro de la sociedad micénica.
De hecho, la tumba donde se encontró el casco contenía otros objetos valiosos. Por ejemplo, armas y piezas ornamentales, lo que fortalece la idea de que perteneció a un personaje destacado de la época.
Hay que tener en cuenta que, en la cultura micénica, el armamento no era únicamente una herramienta bélica, sino también un reflejo de poder y prestigio social.
Para seguir la pista de este tipo de cascos, los arqueólogos han seguido su mención en relatos antiguos, y forma parte del imaginario asociado a los guerreros del mundo micénico. Por ello también aparece en rituales funerarios de alto rango.
Hallazgo arqueológico en Grecia para acercarse al mundo micénico
Lo más importante del casco con colmillo de jabalí es que aporta información sobre la tecnología y las tradiciones de la Edad del Bronce en Grecia. Lo complejo de su fabricación es la prueba de un alto nivel de especialización y de una clara organización social.
Además, el contexto arqueológico en el que se ha descubierto permite comprender mejor las prácticas funerarias y la importancia de los símbolos de poder en la civilización micénica, que dominó el mar Egeo durante siglos.
Este descubrimiento no es el primero de su clase. En el pasado ya habían aparecido cascos militares con una fabricación similar, lo que consolida la relevancia de este armamento en la Grecia preclásica.