Negociaciones para la investidura

La trampa de Sánchez a Iglesias: aceptar su programa ‘hipersocial’ porque sabe que será frenado en Bruselas

Pedro Sánchez quiere convencer a Pablo Iglesias por la vía programática: aceptará sus medidas sociales a sabiendas de que serán 'vetadas' por Bruselas.

Pablo Iglesias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en un encuentro reciente.
  • C. Cuesta y L. Sela

Pedro Sánchez quiere llevar la batuta de las negociaciones con Podemos para la investidura albergando especialmente un objetivo: neutralizar electoralmente a la formación de Pablo Iglesias. En ese propósito, la estrategia se basa en dos frentes: no aceptar a ningún representante podemita en el Consejo de Ministros -como avanzó OKDIARIO y como insisten en los últimos días- y tentar a Iglesias por la vía programática.

El PSOE quiere convencer al líder morado aceptando su propuesta ‘hipersocial’ aunque ello suponga disparar el gasto público y, en consecuencia, comprometer las exigencias de Bruselas. La UE ya ha avisado a Sánchez de que no se cree sus previsiones económicas y que, en caso de ser reeditado presidente, tendrá que rebajar en 12.000 millones el plan de gasto para el año 2020. En caso contrario, subrayan las autoridades europeas, el Gobierno no podrá asegurar el ajuste de déficit. Las ‘recomendaciones’ comunitarias exigen que el gasto público no se dispare más allá del 0,9%, unos 4.500 millones de euros, frente a los 16.300 que pretendía subirlo Sánchez, apoyándose en un fuerte incremento de los impuestos.

Esto supone un importante freno a la hora de implementar un programa social. Más aún, el que plantea Podemos y que, entre otros, incluye medidas como una renta básica de 600 euros para personas con un determinado nivel de ingresos (una medida que tiene un coste de 10.000 millones).

Bruselas sigue desconfiando de las recetas socialistas del Gobierno en funciones y quiere atar en corto cualquier intento de comprometer el déficit. Y eso, no escapa a nadie, compromete seriamente las relaciones con Pablo Iglesias, de cara al avance de la legislatura.

Perfil ‘europeísta’

¿Por qué Sánchez está entonces dispuesto a aceptar la agenda social podemita? La estrategia tiene una intención: el presidente aceptará ese programa pero se escudará después en las obligaciones con la UE para orillar las medidas pactadas, implementándolas sólo dentro de un margen asumible. El socialista definirá así su perfil más moderado, de líder comprometido con las autoridades comunitarias. Y, en paralelo, Iglesias, si persiste en defender sus medidas, quedará desplazado a la izquierda más radical y antieuropeísta.

El PSOE podrá ‘vender’ así una agenda social lo bastante realista para no comprometer sus relaciones con los socios europeos, ahora muy reforzadas por la alianza con el presidente francés, Emmanuel Macron. De hecho, ambos, en su reciente encuentro en el Elíseo, ya abordaron las opciones de que algunos ministros actuales, especialmente Nadia Calviño, ocupe un puesto de influencia en las futuras finanzas de la UE.

Sobre la propuesta de cargos, el Gobierno persiste en la oferta que en las últimas horas ha trasladado a Podemos: no habrá ministros, sólo cargos intermedios en otras estructuras, como las secretarías de Estado. Según anunció este miércoles la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, los socialistas no pondrán objeciones a los candidatos que proponga Iglesias. Una ‘concesión’ a cambio de que renuncie a formar parte de la primera plana del Gabinete.

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