Venezuela

El colaborador de Zapatero reconoce que la presión de EEUU es la que logró la liberación de presos políticos

El ex ministro del Interior niega ser el candidato de Zapatero para Venezuela: sólo hablan de presos

Miguel Rodríguez Torres, que vive en Madrid, desmiente que le persigan desde EEUU

Rodríguez Torres
Donald Trump, Jorge Rodríguez Torres y José Luis Rodríguez Zapatero.

El general venezolano retirado Miguel Rodríguez Torres, colaborador de José Luis Rodríguez Zapatero para asuntos relacionados con Venezuela y afincado en Madrid desde 2023, reconoce en conversaciones con su entorno que la presión estadounidense sobre el régimen venezolano está posibilitando la liberación de presos políticos.

Fuentes próximas de Rodríguez Torres explican a OKDIARIO que el ex jefe de inteligencia chavista trabaja «casi todos los días» en gestiones humanitarias junto al ex presidente español, y ha pronosticado que las excarcelaciones serán «casi automáticas» como consecuencia de la acción de Washington.

Rodríguez Torres asegura a su entorno que su única relación con Zapatero se circunscribe exclusivamente a la liberación de presos. «Al presidente Zapatero lo único con lo que me llama, conversamos y hablamos, es la liberación de presos», ha afirmado recientemente el general, desmintiendo así las informaciones que lo señalan como el candidato favorito del ex presidente socialista para la presidencia de Venezuela.

El general al que Maduro encarceló por «conjuras y complots» sostiene que no está trabajando en eso y que Delcy Rodríguez ya tiene mucho trabajo como para estar buscando sustituto. El ex ministro del Interior chavista ha confirmado que estos días ha coordinado con Zapatero la excarcelación del ciudadano italiano Alberto Trentini, acusado de espionaje. Ha tenido que viajar a Italia para realizar las diligencias necesarias para asegurar la operación.

Presión internacional

El general pronostica que la tendencia de liberaciones continuará y que van a salir todos. Uno de los casos más complicados son los del denominado operación Gedeón –una incursión marítima de Macuto en 2020 en la que militares disidentes venezolanos que estaban en el exilio y miembros de seguridad privada querían infiltrarse en Venezuela–.

Varios medios han publicado que Rodríguez Torres se ha convertido en pieza clave para cualquier asunto relacionado con Zapatero y Venezuela. No obstante, el ex jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) traslada a sus cercanos que su perfil en Madrid es deliberadamente bajo y alejado de la política.

Rodríguez Torres no tiene ambiciones políticas en Venezuela. No ha conversado con Zapatero sobre un eventual cambio de gobierno. Ha dicho a sus colaboradores que eso es «un disparate del tamaño del cielo». No es el favorito ni de Zapatero ni de Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro.

Denuncias archivadas

Por otra parte, el ex ministro venezolano ha restado importancia a las denuncias presentadas contra él en España, todas archivadas por la Audiencia Nacional. Sólo queda un recurso de apelación que él confía en que también será desestimado.

Las acusaciones de delitos de lesa humanidad y genocidio contra Rodríguez Torres se basan en un único testigo que «nunca ha venido a España» y reside en Argentina.

También minusvalora las denuncias de Lorent Saleh, activista opositor que lo acusa de torturas y al que nunca ha visto cara a cara. Saleh fue capturado en Colombia en 2014 –cuando gobernaba Juan Manuel Santos– por las autoridades colombianas tras difundir vídeos en los que explicaba cómo iba, presuntamente, a matar a Maduro y generar terror en Venezuela.

El general posee pruebas documentales, incluidos vídeos de las celdas y de la vida carcelaria de Saleh, que desmentirían sus acusaciones. No teme que se abra ningún procedimiento en EEUU o España. Él sostiene que colabora frecuentemente con EEUU y no tienen constancia de ninguna investigación contra él. Es más, tampoco tiene sanciones como sí han impuesto a otros dirigentes del chavismo.

Relación con Zapatero

Rodríguez Torres ha admitido que su comunicación con Zapatero no es constante. A veces pasan mes y medio y dos meses sin hablar y luego, cuando hay solicitudes de opositores retoman el contacto.

El ex general atribuyó su liberación en 2023, tras cinco años de prisión sin juicio en una celda de aislamiento, a la insistencia de Zapatero, motivada por el hecho de que su esposa es española.

Torres cree que Zapatero no percibe remuneración alguna por sus gestiones humanitarias. Está agradecido de las gestiones del ex líder del PSOE y no le llama la atención sus cambios de vivienda.

El general retirado, de 61 años, vive en Madrid sin restricciones de movilidad y mantiene propiedades en Venezuela dedicadas a la ganadería y exportación de fruta, según fuentes de la disidencia. Su perfil reservado y sus contactos en los aparatos de inteligencia internacionales lo convierten, a ojos de quienes lo conocen, en una figura clave.

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