Negociaciones para la investidura

Chivite intenta ganarse a Bildu: da alas a su «memoria inclusiva» de víctimas de ETA y de abusos policiales

El PSN intenta convencer a sus apoyos de investidura con un programa que incorpora puntos comunes.

María Chivite, secretaria general del PSN
María Chivite, secretaria general del PSN

El PSN continúa con las negociaciones para investir a su candidata, María Chivite, con el apoyo de Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra y la abstención de EH Bildu. Las conversaciones se centran ahora en articular un programa común, algo en lo que, de acuerdo a la primera reunión -celebrada este lunes- no parece haber excesivas discrepancias. Los socialistas han ofrecido ya a estas formaciones medidas en materia educativa, derechos sociales y memoria. En este punto, defienden una política de reparación integral de las víctimas, tanto de las de Franco, como del Estado y de la banda terrorista ETA.

El PSN ha asumido -así consta ya en el programa con el que concurrieron a las elecciones del 26-M- el término utilizado por el entorno de la izquierda más radical: la «memoria inclusiva». Una definición que abarca la reparación y reconocimiento de todas las víctimas, sea cual fuere su naturaleza.

En este contexto, los socialistas expresan su interés en reivindicar el legado de las víctimas del terrorismo «y de todas las violencias de origen político como expresión de dignidad y lucha por la paz y la dignidad» porque, opinan, «el ejercicio de la memoria histórica gira en torno a la reivindicación de su legado». Y en este punto destacan: «En el PSN-PSOE desgraciadamente contamos con víctimas propias en las dos máximas expresiones de violencia de la historia más reciente, la
represión durante el franquismo (especialmente en los primeros meses de 1936, al comienzo de la Guerra Civil) y la violencia terrorista de ETA».

Las medidas de Chivite sobre reparación de las víctimas pasan por «reconocer y reparar a las víctimas de ETA, así como de otros grupos terroristas o las víctimas de abusos policiales», señala, aunque luego matiza: «sin mezclar y sin establecer paralelismo entre las causas de su victimización» porque «de lo contrario, estaríamos abonando la teoría del conflicto político como justificación del asesinato, algo que los socialistas rechazamos de plano».

No obstante, asume a continuación el concepto de «memoria inclusiva», al que, considera, debe unirse «el de deslegitimación incluyente». «Todos estamos de acuerdo en reconocer y reparar a todas las víctimas», indica, aunque «no todos deslegitimamos todas las causas de su victimización», añade, en referencia al entorno de apoyo a ETA.

Considera, en este punto, que los proetarras realicen «un acto de profunda reflexión ética que deslegitimen y condenen las prácticas que llevaron al terror». Y así, opina también, será posible «la normalización política».

«Mientras eso no se produzca tendremos que ser extremadamente prudentes en la materialización del concepto de memoria inclusiva para no dar aliento, aunque fuera indirecto, a la teoría del conflicto».

Intermediarios con Bildu

Por el momento, la izquierda abertzale no participa en dichas conversaciones, de forma directa. Sí lo hace, según confirmaron desde la formación, a través de «intermediarios».

El portavoz de la organización avisó en las últimas horas de que si el PSN quiere contar con una mayoría, para la que son imprescindibles, deberá abrir «necesariamente» una interlocución. Este miércoles comenzó la ronda de contactos en el Parlamento navarro para proponer candidato a una investidura que aún no tiene fecha.

Entre tanto, el presidente de UPN y candidato de Navarra Suma a la Presidencia del Gobierno foral, Javier Esparza, ofreció este martes la posibilidad de que sus dos diputados respalden la investidura de Pedro Sánchez si el PSOE «se separa» de Bildu y Geroa Bai.

En vísperas de los Sanfermines, el PSN apoyó una declaración presentada por esta formación en la que se rechazan los «homenajes a terroristas» y los «brindis por presos». La iniciativa fue rechazada por Bildu y Geroa Bai.

No obstante, el plan de los socialistas sigue pasando por estos últimos partidos, como alternativa a Navarra Suma.

El PSN trabaja en un programa de gobierno «posibilista» y «realista» basado en «lo que une» a estas organizaciones. De hecho, se han incorporado puntos del documento del acuerdo suscrito por el anterior Ejecutivo de Uxue Barkos, y propuestas de todas las formaciones. Este jueves, las negociaciones seguirán para conformar un decálogo de prioridades, así como un acuerdo de trabajo durante la legislatura, por políticas sectoriales.

La sensación entre los grupos es que habrá acuerdo. Según el calendario que se maneja, el pacto podría estar cerrado tras la semana del 7 de julio -fiestas de San Fermín- de forma que la investidura se produzca, en los cálculos optimistas, en la segunda quincena de julio.

Lo último en España

Últimas noticias