La AEMET gasta 5 veces más en jardinería que en los pluviómetros que controlan las DANAS
El Gobierno gastó apenas 50.000 € en calibrar los pluviómetros para eventos extremos como la DANA
Sin embargo, la AEMET prevé desembolsar más de 300.000 € en jardinería para sus centros meteorológicos
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), organismo dependiente del Gobierno de Pedro Sánchez, ha gastado cinco veces más en jardinería de las delegaciones y centros meteorológicos de la entidad que en los equipos para la calibración de los pluviómetros para «intensidades de precipitación altas», es decir, eventos meteorológicos como la DANA.
La Presidencia de la AEMET ha licitado un contrato para el servicio de jardinería de las dependencias de las delegaciones territoriales y los centros meteorológicos de AEMET en la península y Canarias. Este contrato tiene un coste de 305.806,27 euros. Sin embargo, el contrato podría elevarse hasta el doble con las prórrogas previstas.
Concretamente, se trata del servicio para los centros de Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Andalucía, Comunidad Valenciana, Extremadura, Comunidad de Madrid e Islas Canarias. Sus trabajos se harán para lograr el «mejor desarrollo vegetativo y estado fisiológico de las especies vegetales».
«El servicio de jardinería comprende una serie de actividades a desarrollar en jardines, accesos y zonas rústicas, principalmente. Se incluye también el mantenimiento de las plantas de interior en las zonas comunes de los edificios», subrayan los pliegos de contratación presentados por la AEMET.
El precio también incluirá el trabajo de limpieza para la «eliminación de residuos y elementos orgánicos e inorgánicos». Con este contrato, la entidad pretende asegurar la máxima calidad en la presencia de sus edificios: «Deberán mantenerse en perfecto estado».
El precio previsto para realizar este gasto se elevaría por encima de los 300.000 euros. Sin embargo, hasta ahora sólo ha podido adjudicar dos de los cuatro lotes previstos, pero deberá volver a licitar los que han quedado desiertos, ya que es un servicio que es «necesario para el normal funcionamiento de las instalaciones de la Agencia Estatal de Meteorología».
50.000 € para calibrar pluviómetros
Esta situación choca con la escasa inversión, de 54.738 euros, que la AEMET dedicó a los instrumentos para calibrar pluviómetros. Es decir, las herramientas para asegurar que se mide correctamente la cantidad de precipitaciones en España. Concretamente, se medirán en dos rangos diferentes: un rango inferior «con las intensidades de precipitación que se dan habitualmente en España» y otro superior para «intensidades de precipitación que se dan en eventos extremos». Es decir, situaciones como la vivida con la DANA.
Todo ello pese a que el actual pluviómetro utilizado por la AEMET «subestima» el volumen de lluvia que se da en el segundo tipo de eventos, es decir, situaciones extremas como la DANA.
«El pluviómetro más extendido en las Redes del Sistema Nacional de Observación de AEMET es el pluviómetro de balancín, equipo en el que la precipitación se determina a partir del número de giros de un balancín de dos cubetas», aseguró la agencia.
La AEMET reconocía que «a intensidades de precipitación bajas», es decir, cuando llueve poco, «no se producen grandes desviaciones en la cantidad de precipitación medida». En otras palabras, si no hay grandes trombas de agua, la medición es precisa.
«Subestima» lluvias de alta intensidad
«Pero a intensidades de precipitación altas la cantidad de precipitación queda subestimada», alerta la institución dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de Sara Aagesen.
Por todo ello, «para controlar adecuadamente el funcionamiento de los sensores de precipitación» AEMET requiere de dispositivos de precisión capaces de generar en laboratorio caudales controlados con los que evaluar el funcionamiento operativo de estos equipos».
Es decir, que se hace necesaria una calibración urgente de este tipo de herramientas debido a su escasa precisión ante ese tipo de eventos meteorológicos, como la DANA, que pueden causar incluso muertes, como el pasado 29 de octubre de 2024 en la provincia de Valencia. Allí la gota fría acabó con la vida de 229 personas.