EL ANTERIOR PRESIDENTE ERA PARTIDARIO DE LA PRIVATIZACIÓN

Guerra en AENA: el fondo TCI se enfrenta a García–Legaz por no sacar más capital a Bolsa

AENA
El exsecretario de Estado de Comercio Jaime García-Legaz, nuevo consejero de DIA

El fondo de inversión británico TCI (The Children Investment) es el primer accionista de AENA y ya se ha enfrentado con su nuevo presidente, Jaime García–Legaz, en el primer consejo de administración que ha celebrado el gestor de los aeropuertos españoles.

El fondo de Christopher Hohn no está de acuerdo con la decisión del nuevo máximo responsable de la compañía de mantener el 51% del capital de AENA en manos del Estado (a través de la empresa pública Enaire), a pesar de que el Ministerio de Fomento estaba dispuesto hasta hace pocos meses a sacar a Bolsa una participación de la compañía superior al 10%.

Cuando comenzó la presente legislatura el departamento ministerial que dirige Íñigo de la Serna planteó la posibilidad de desinvertir en Aena como una forma de lograr ingresos que permitieran cuadrar las cuentas públicas sin tener que reducir gastos o elevar ingresos vía impuestos. De hecho, el mensaje que salía de Moncloa es que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, veía con buenos ojos reducir el peso del Estado en el capital de AENA hasta el 30%.

Este escenario fue bien recibido por TCI, ya que el hecho de que las decisiones sobre Aena dejaran de depender del Consejo de Ministros aportaba más capacidad de maniobra a la compañía y, además, abría la puerta a elevar la participación que el fondo tiene y que le da derecho al 11,3% de los derechos de voto. Otro elemento importante es que si el Estado dejaba de ser el propietario de más del 50% del capital se podría superar la actual barrera que no permite a empresas de titularidad púbica como AENA optar a contratos de gestión de grandes aeropuertos internacionales.

Sin embargo esa desinversión se quedó en un cajón y no fue impulsada por el Gobierno. La crisis sufrida por las huelgas en el aeropuerto de El Prat se han llevado por delante al anterior presidente, José Manuel Vargas, –que era partidario de avanzar en la privatización de AENA–y con la llegada de García–Legaz el fondo TCI ha dado con un hueso duro de roer. El ex secretario de Estado ha dejado muy claro que Enaire seguirá teniendo el 51% de AENA y que bajo su mandato no se producirá desinversiones, al menos en el corto plazo.

La llegada de García–Legaz, procedente de Cesce, ha sentado como un jarro de agua fría en TCI, que votó contra su entrada en el consejo de administración y se abstuvo a la hora de designarle presidente ejecutivo de la empresa.

Fuentes financieras confirman a OKDIARIO que el fondo lamenta el “importante perfil político” del ex secretario de Estado, especialmente después de que el ministro de Fomento anunciara el pasado marzo una rebaja de las tasas aeroportuarias del 11,5%. TCI llegó incluso a plantearse adoptar acciones legales contra el Gobierno, pero al final lo descartó porque en el folleto de la salida a Bolsa de AENA en 2015 ya se apuntaba la posibilidad de esta rebaja.

El otro frente en el que TCI mantiene un pulso con el Gobierno es en Abertis. El fondo ha manifestado públicamente su apoyo a la Oferta Pública de Adquisición (OPA) lanzada por el grupo italiano Atlantia, a pesar de que ACS a través de su filial alemana Hotchief ofrece 18,76 euros por título. Lo normal es que el fondo británico acepte la oferta del grupo español (siempre que Atlantia no mejore la oferta), pero por el momento TCI solo ha dado su respaldo al plan industrial presentado por la compañía de la familia Benetton.

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