El Gobierno lo confirma: congelar el alquiler podría traer beneficios fiscales para los propietarios y estos son los requisitos

El precio medio del alquiler de viviendas en España aumentó un 8,5% en 2025, según un informe publicado por Idealista. En muchas ciudades, acceder a una vivienda a un precio asequible se ha convertido en una tarea cada vez más complicada. A esto se suma que numerosos contratos de alquiler están llegando ahora a su fecha de vencimiento, razón por la cual muchos inquilinos se muestran preocupados ante posibles subidas en el precio. En este contexto, el Gobierno ha propuesto una bonificación del 100% en el IRPF para aquellos propietarios que decidan renovar los contratos de alquiler sin aumentar la renta mensual.
Esta iniciativa se enmarca dentro de un conjunto más amplio de medidas sobre vivienda anunciado el pasado mes de enero, cuyo objetivo es fomentar el alquiler asequible, especialmente en aquellas zonas tensionadas debido a la alta demanda y a la escasez de oferta disponible. Según lo previsto por el Ejecutivo, los arrendadores que se acojan a esta medida podrían beneficiarse de un ahorro medio aproximado de 1.500 euros anuales en el IRPF, siempre que mantengan el precio del alquiler sin cambios.
Bonificación fiscal para los propietarios
Según datos del Ministerio de Asuntos Sociales, en 2026 se revisarán 632.369 contratos de alquiler en España y 1,6 millones de personas se enfrentan a una subida anual media de 1.735 euros. En este escenario, la primera medida anunciada por el Ejecutivo prevé una bonificación fiscal del 100% en el IRPF para los propietarios que no suban el precio del alquiler a los inquilinos en el momento de la renovación del contrato.
«Es sencillo: a quienes garantizan vivienda digna les apoyaremos y a quienes especulan con ello les pondremos freno», avanzó Pedro Sánchez en su visita a los trabajos de demolición de los primeros edificios del acuartelamiento de Campamento, en Madrid. Por el momento, la medida aún no está en vigor y, para poder aplicarse, tendría que ser aprobada primero mediante un Real Decreto-ley y, posteriormente, someterse a su validación en el Congreso de los Diputados.
Alquiler temporal
La segunda medida anunciada por el Gobierno busca restringir los contratos de temporada para poner fin al «uso fraudulento evidente que se está produciendo». Para ello, se establecerán criterios más estrictos que permitan determinar cuándo un contrato puede considerarse realmente de carácter temporal. «Nuestras ciudades, por desgracia, se están llenando de contratos de temporada que obligan a las personas a renegociar y a vivir en la incertidumbre permanente sin un motivo realmente justificado, salvo el de la especulación y el de la codicia, y por tanto no vamos a permitirlo», ha defendido el presidente.
En ciudades como Cádiz, Barcelona o San Sebastián, ocho de cada diez anuncios publicados en plataformas corresponden a alquileres de temporada, mientras que en Madrid estas ofertas se han triplicado desde el año 2023.
Alquiler de habitaciones
La tercera medida pretende poner freno al crecimiento del alquiler por habitaciones. «En los últimos tiempos hemos detectado una tendencia que resulta especialmente preocupante, y es la conversión de viviendas completas en alquileres por habitaciones con el único objetivo de aumentar las rentas», ha señalado el jefe del Ejecutivo. Además, el Gobierno prevé la creación de un régimen sancionador específico para aquellos casos en los que se incumpla la normativa estatal relativa a los alquileres de corta duración.
Por este motivo, el Gobierno plantea extender al alquiler por habitaciones las mismas garantías que se aplican a los arrendamientos habituales. En la práctica, los nuevos contratos de este tipo deberán cumplir dos condiciones principales: por un lado, la suma total de las rentas de todas las habitaciones no podrá superar el precio que tendría el alquiler de la vivienda completa; y, por otro, en las zonas declaradas tensionadas se aplicarán los mecanismos de control de precios previstos en la Ley de Vivienda.
Finalmente, Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, explica que «el mayor problema que afronta ahora el mercado del alquiler tiene que ver, como en el caso de las subidas de precio, con la falta de oferta disponible. La competencia a la que se enfrentan las personas que están buscando vivienda en estos momentos es terrible. Los propietarios de la poca oferta disponible reciben decenas y decenas de contactos por sus viviendas y el abanico de perfiles entre los que poder elegir es inmenso. Y obviamente siempre se decantan por aquellos que les ofrecen una mayor seguridad, aunque se trate de perfiles sobrecualificados. Con respecto a los precios, ya es palpable que se están suavizando en las zonas en las que se han topado, mientras siguen subiendo en zonas en las que no se ha intervenido. Pero el coste de mantener el control de precios lo pagan los que buscan casa y comprueban que la oferta sigue cayendo y las condiciones siguen endureciéndose».